DESARME: Alerta mundial ante la bomba sucia

Los gobiernos deben tomar ”medidas inmediatas” contra el riesgo de las llamadas bombas sucias, fabricadas con material radiactivo disponible en casi todos los países y con explosivos convencionales, advirtió este martes una agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El material radiactivo perdido por muchos países puede ser utilizado para cometer atentados con bombas sucias, indica un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), divulgado en la capital británica.

”Una bomba sucia con material radiactivo no es una bomba nuclear”, dijo a IPS el portavoz de la agencia, Mark Gwozdecki. Las primeras víctimas serían causadas por la explosión convencional, pero, además, ”sembraría terror y contaminación”, dijo Gwozdecki.

El material radiactivo de las bombas sucias se dispersa como consecuencia del estallido del material convencional.

Hubo al menos un intento con una bomba sucia en el pasado, indicó el funcionario. En 1996, insurgentes de la república separatista rusa de Chechenia dejaron un contenedor con cesio 137 en el parque moscovita de Izmailovo, pero el dispositivo detonador no funcionó.

La AIEA, agencia de la Organización de las Naciones Unidas radicada en Viena que controla el uso de material nuclear y radiactivo, tomó la iniciativa para abortar la amenaza de estas armas.

”Es una preocupación y un riesgo reales. Sería irresponsable no tomar acciones inmediatas”, dijo Gwozdecki, director de la División de Información de la agencia.

Los materiales radiactivos necesarios para fabricar una bomba sucia pueden encontrarse en casi todos los países, y los controles oficiales en más de 100 son inadecuados para impedir, y aun para detectar, el robo de esos materiales, según el informe de la organización.

Existen millones de fuentes de radiación en el mundo, pero apenas un pequeño porcentaje constituyen, por su magnitud, una amenaza seria, sostuvo la AIEA. ”Son esas fuentes poderosas las que deben ser estudiadas como prioridad”, advierte el informe.

Entre esas fuentes, la agencia identificó las utilizadas en radiografías y radioterapia, irradiadores industriales y generadores de electricidad, pues funcionan a base de grandes cantidades de sustancias radiactivas como cobalto 60, estroncio 90, cesio 137 e iridio 192.

”Se necesita un control de las fuentes radiactivas poderosas de la cuna a la tumba”, sentenció el director general de la AIEA, Mohamed ElBaradei.

”Una de nuestras prioridades es ayudar a los estados a crear y fortalecer su infraestructura regulatoria, para asegurar que las fuentes de radiación estén apropiadamente reguladas y que tengan custodia y seguridad adecuada y constante”, agregó ElBaradei.

La AIEA lanzó una campaña contra las fuentes de radiación ”huérfanas”, como se denomina a las que han quedado fuera del control oficial. Esas fuentes, que se cuentan por miles, son abundantes en las repúblicas que integraron la disuelta Unión Soviética, advirtió la agencia.

Incluso la Comisión Regulatoria Nuclear de Estados Unidos indicó que empresas estadounidenses perdieron la pista de casi 1.500 fuentes de radiación en ese país desde 1996, y más de la mitad nunca fueron recuperadas, según el informe.

Un estudio elaborado por la Unión Europea calculó que los organismos regulatorios pierden cada año el control sobre unas 70 fuentes de radiación en los 15 países del bloque, agrega.

La AIEA registró más de 20.000 operadores de fuentes de radiación importantes. Más de 10.000 unidades de radioterapia están en uso. Unas 12.000 fuentes industriales para radiografía son cambiadas todos los años.

También se utilizan unos 300 irradiadores industriales, muchos para eliminar gérmenes en productos agrícolas. Pero inventarios son poco conocidos en muchos países donde el control es defectuoso, indica el informe.

Más de 100 países carecen de la infraestructura mínima para controlar de manera adecuada las fuentes de radiación, entre ellos 50 que son parte de la AIEA, según el estudio.

La agencia internacional envió expertos a varios países con el fin de detectar fuentes huérfanas de radiación.

”La AIEA llamó en marzo a proteger una poderosa fuente de cobalto abandonada en un ex hospital en Kabul. Una semana después, en Uganda, la AIEA ayudó al gobierno a recuperar una fuente que parecía haber sido robada para su venta”, agrega el informe.

La base de datos de la AIEA registra 263 casos confirmados de tráfico de material radiactivo.

”En la mayoría de los casos, el material radiactivo estaba sellado, pero en algunos se trataba de muestras sin sellar o de materiales contaminados. Algunos estados reportan los incidentes mejor que otros, y la información sugiere que el número real es significativamente mayor al de la OEA”, según el informe.

Este material podría ser letal, por ejemplo, en atentados suicida, advirtió ElBaradei.

La AIEA, el Departamento de Energía estadounidense y de Ministerio de Energía Atómica de Rusia integraron un grupo tripartito de trabajo sobre seguridad y manejo de fuentes radiactivas.

Funcionarios de los tres órganos acordaron el 12 de este mes desarrollar ”una estrategia coordinada y activa para ubicar, recuperar, asegurar y reciclar fuentes huérfanas en toda la ex Unión Soviética”. (FIN/IPS/tra-en/ss/sm/mj/ip/02

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe