AFGANISTAN: ONU fortalecerá sanciones contra régimen Talibán

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) creará dos nuevas oficinas para fortalecer las sanciones económicas y militares que aplica al gobierno del grupo fundamentalista islámico Talibán en Afganistán.

La creación de las nuevas oficinas permitirá una implementación más rígida de las sanciones impuestas contra Talibán en 1999 y ampliadas el año pasado.

El objetivo de las sanciones es castigar a los talibanes principalmente por proteger al empresario saudí Osama bin Laden, acusado por Estados Unidos de la autoría intelectual de los atentados contra sus embajadas en Kenia y Tanzania en 1998, y contra instalaciones militares en Arabia Saudita en 1995 y 1996.

El nuevo plan de la ONU consiste en establecer un Grupo de Control formado por hasta cinco expertos y un Equipo de Apoyo a la Ejecución de las Sanciones, con hasta 15 miembros, explicó Fred Eckhard, portavoz del foro mundial.

Los cinco expertos observarán desde Nueva York la aplicación del embargo de armas, transacciones financieras, operaciones de lavado de dinero y tráfico de drogas.

El Equipo de Apoyo, que se establecerá en países vecinos a Afganistán (Pakistán, China, Irán, Tajikistán, Turkmenistán y Uzbekistán), se encargará de la vigilancia de aduanas, la seguridad fronteriza y actividades contraterroristas.

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el lunes por unanimidad la resolución de solicitar al secretario general Kofi Annan la creación de las dos nuevas oficinas, que serán financiadas principalmente a través de un fondo fiduciario del foro mundial que se establecerá específicamente con ese fin.

Por motivos de seguridad, las oficinas no se situarán en edificios que alberguen a otras agencias de la ONU.

Además de las sanciones económicas y militares, el Consejo de Seguridad pidió a los estados miembros que «reduzcan en forma significativa el personal de las misiones y puestos de Talibán y restrinjan o controlen el movimiento del personal que quede en sus territorios».

Asimismo, el Consejo urgió a los países miembros a denegar el permiso para vuelos aéreos que partan desde sus territorios, aterricen en ellos o vuelen sobre ellos, si los aviones están destinados a o partieron desde territorios afganos controlados por Talibán.

El movimiento Talibán tomó por la fuerza la capital afgana, Kabul, en septiembre de 1996, y actualmente ocupa más de 95 por ciento del territorio nacional.

Actualmente, sólo Pakistán, Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos reconocen a los talibanes como el gobierno legítimo de Afganistán. El derrocado régimen de Burhanudin Rabbani ocupa el asiento de Afganistán en la ONU, porque el foro mundial se ha negado a reconocer a Talibán.

Con excepción del caso de Iraq, la ONU nunca ha tenido un grupo estructurado para implementar sus sanciones.

En sus 56 años de historia, el foro mundial impuso sanciones contra 13 países miembros: Afganistán, Angola, Haití, Iraq, Liberia, Libia, Rodesia del Sur, Ruanda, Sierra Leona, Somalia, Sudáfrica, Sudán y Yugoslavia.

Las únicas sanciones levantadas fueron las aplicadas a Haití, Sudáfrica, Rodesia del Sur y la antigua Yugoslavia, pero la mayoría han sido violadas debido a la ausencia de mecanismos rígidos de control.

Afganistán es una excepción debido a la fuerte oposición al régimen talibán de dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad, con poder de veto: Estados Unidos y Rusia.

Estados Unidos fue el promotor de las sanciones contra los talibanes por la negativa de éstos a entregar a Bin Laden.

Rusia, por su parte, sostiene que los talibanes proveen armas y entrenamiento a los rebeldes chechenos que luchan por un estado musulmán separado.

La resolución adoptada el lunes urge a todos los estados miembros a tomar medidas inmediatas para fortalecer, mediante normas legislativas y otras medidas, las sanciones contra el régimen Talibán.

Abdul Salan Zaeef, embajador de los talibanes en Pakistán, extendió su mano de amistad el martes al gobierno de Estados Unidos.

«Deseamos resolver el problema de Osama bin Laden mediante el diálogo», declaró en Islamabad.

Sin embargo, aclaró que los talibanes consideran a Rusia su «enemigo histórico» y advirtió que sería «un error» que Estados Unidos se aliara con ese país.

Un estudio de la ONU concluyó el año pasado que las sanciones económicas impuestas contra Afganistán causan gran sufrimiento a la población civil y no a los líderes políticos, que son sus verdaderos objetivos.

Annan expresó reservas sobre la efectividad de las sanciones en general. «Si bien reconocemos la importancia de las sanciones como forma de hacer cumplir la voluntad de la comunidad internacional, también reconocemos que no son eficaces», declaró el secretario general. (FIN/IPS/tra-en/td/aa/mlm/ip/01

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