AMBIENTE-EUROPA: Activistas impugnan subsidio a aceituneros

La Unión Europea (UE) subsidia sus olivares a costa del ambiente, sostuvieron las organizaciones ambientalistas Fondo Mundial de la Naturaleza y Vida de las Aves Internacional (WWF y BI, por sus siglas en inglés).

La Política Agrícola Común (PAC) proteccionista del bloque europeo estimula el cultivo excesivo, y en el caso de los olivares, conduce a procesos de desertificación y pérdida de la biodiversidad, aseguraron las dos organizaciones.

La semana pasada, los ministros de Agricultura de la UE hicieron que se desvanecieran las esperanzas de una reforma de la PAC, al extender la vigencia del actual régimen de subsidios a los aceituneros, alegaron.

Ese régimen es responsable de siete por ciento del presupuesto de la UE para la agricultura, e implica una «clásica y desprestigiada forma de pago» a productores por el volumen de sus cosechas, señaló la encargada de políticas agrícolas europeas del WWF, Elizabeth Guttenstien.

Tal criterio estimula la producción excesiva, el uso desmedido de agua y otras prácticas que degradan el ambiente, pero hace poco para crear puestos de trabajo o apoyar a pequeños agricultores y comunidades de áreas marginales

El presupuesto de la PAC para apoyar el cultivo de olivos es unos 2.025 millones de dólares, y se destina casi por completo a pagos proporcionales a las cosechas, que los activistas consideran un aliciente a la producción intensiva con amplio uso de irrigación, y a una expansión no sustentable del sector.

«El régimen pide a gritos una reforma, pero los ministros de Agricultura evitan cualquier compromiso de cambiar», comentó Guttenstien, quien piensa que el cultivo intensivo de olivares es en la actualidad una causa principal de algunos de los mayores problemas ambientales europeos.

En 1998, los ministros de Agricultura de la UE acordaron reformar la PAC para los aceituneros y establecieron un régimen temporal de subsidios hasta noviembre de este año, pero la semana pasada extendieron ese régimen hasta 2003, con el argumento de que aún no poseen datos completos sobre la situación del sector.

El WWF y BI lanzaron antes de la última reunión de los ministros un informe titulado «Políticas de la UE para cultivo de olivares: No sustentables desde todo punto de vista», en el cual enfatizaron el «amplio daño ambiental» causado por la producción intensiva subsidiada de aceitunas.

El equipo de Agricultura y Desarrollo Rural Europeos del WWF presiona por una reforma de la PAC en 2002-2004, y comenzó su campaña con el estudio del sector aceitunero.

El informe de 18 páginas presentado la semana pasada es uno de los resultados de un proyecto de análisis durante dos años del potencial ambiental y social del cultivo y procesamiento sustentables de aceitunas, y de las políticas necesarias para apoyarlos.

El cultivo de olivares es frecuente en Africa Septentrional y Medio Oriente, y se realiza también en Australia, Argentina, y el estado sudoccidental estadounidense de California, pero la mayor parte de la producción mundial corresponde a cuatro países de la UE: España, Grecia, Italia y Portugal.

Esas cuatro naciones suman 80 por ciento de la producción mundial de aceite de oliva, proveniente de áreas de cultivo de olivares de unos cinco millones de hectáreas. Las provincias meridionales españolas de Jaén and Córdoba son responsables de 40 por ciento de la producción mundial de ese aceite.

La desertificación, la pérdida del hábitat de numerosas especies y la erosión de suelos son problemas importantes de los cuatro países, indicaron los autores del informe.

Sólo en Andalucía, los olivares causan la pérdida anual de unos 80 millones de toneladas de suelos superficiales, y el cultivo con uso abundante de irrigación aumenta en zonas de la UE con grave escasez de agua, entre ellas la propia Andalucía, Creta y la región meridional italiana de Puglia, apuntaron.

La erosión de suelos es uno de los problemas ambientales más graves y extendidos en la región del Mediterráneo, destacaron.

Ese fenómeno reduce la productividad de la tierra y hace necesario emplear cantidades crecientes de fertilizantes, que son arrastrados por la propia erosión, al igual que los pesticidas, y contaminan las aguas, explicaron.

Añosas arboledas y otras áreas en las cuales viven aves son taladas para la producción intensiva de aceitunas en España, Grecia y Portugal, señaló el director de la oficina para la Comunidad Europea de BI, Miguel Naveso.

Entre las especies más amenazadas por esa práctica están muchas aves migratorias de Europa septentrional, cuyo número de ejemplares ha disminuido con rapidez desde que comenzaron los subsidios de la PAC, comentó.

Existe amplia evidencia de que grandes bandadas de aves migratorias, provenientes de Africa y de Europa Septentrional y Central, se alimentan en las plantaciones mediterráneas europeas de olivares. El uso intensivo de pesticidas en esas plantaciones afecta la alimentación de esas aves, según el informe.

Los subsidios proporcionales al volumen de producción deberían ser eliminados y reemplazados por pagos fijos dependientes del área cultivada, para «no incentivar el uso de irrigación y la producción intensiva», opinó la directora de políticas agrícolas de BI, Giovanna Pisano.

Hasta ahora, el otorgamiento de subsidios a los aceituneros ha sido independiente de que su acttividad proteja o degrade el ambiente, y eso es inaceptable, subrayaron los autores del informe.

«Criterios básicos de responsabilidad ambiental deberían ser un requisito para la recepción de fondos públicos», con base en el principio de obligaciones recíprocas, sostuvieron.

Ese principio se aplica en gran escala en Estados Unidos, donde los agricultores en tierras con alto riesgo de erosión deben implementar planes de preservación de suelos como contrapartida de los subsidios que reciben, señalaron.

Criterios similares son comunes en Suiza, pero la UE ha comenzado a aplicarlos en forma muy lenta, apuntaron.

Los Estados miembros del bloque europeo acordaron desde 1992 la implementación obligatoria de programas agrícolas que protejan el ambiente, pero los proyectos en curso relacionados con el cultivo de olivares son pocos y de escala insuficiente para la magnitud de los problemas ambientales en ese sector, añadieron. (FIN/IPS/tra- eng/bk/aa/mp/en if/01

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