El cristianismo, el islamismo, el budismo y el hinduísmo estarán representadas entre las religiones del mundo que asistirán este mes a la primera cumbre de la fe, organizada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El objetivo de la llamada Cumbre Mundial de la Paz es hallar la manera de que comunidades religiosas y espirituales puedan trabajar juntas con la ONU en iniciativas específicas sobre la paz, la pobreza y el ambiente. A la cumbre de cuatro días, que sesionará a fines de mes en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, asistirán aproximadamente mil líderes religiosos y espirituales, según los organizadores del encuentro. Entre los participantes también figurarán adherentes a otras creencias como el judaísmo, bahaísmo, confucionismo, jainismo, shintoísmo, sikhismo, taoísmo y zoroastrianismo. Además estarán presentes el Centro para el Estudio de las Religiones Mundiales de la Universidad de Harvard, la Universidad para la Paz de la ONU, el Consejo para un Parlamento de las Religiones Mundiales, el Foro sobre Religión y Ecología y el Instituto de Recursos Mundiales. "La cumbre será una oportunidad histórica para comprometer a los líderes religiosos en la resolución de conflictos, la erradicación de la pobreza, la mejoría del ambiente, el perdón y la reconciliación", expresó Bawa Jain, secretario general de la reunión. El Dalai Lama, el líder espitirual de Tibet, fue invitado a pronunciar el discurso de clausura el 31 de agosto. "Es nuestro mayor deseo que pueda participar. Lo consulté sobre la cumbre y nos dió su bendición", dijo Jain. Como China es sumamente sensible al tema de los derechos humanos en Tibet y la autodeterminación de su pueblo, Beijing ha objetado siempre la presencia del Dalai Lama en la ONU. Como resultado, el líder espiritual tibetano ha sido virtualmente proscripto de las dependencias de la ONU. Los organizadores le pidieron que pronuncie su alocución en el Waldorf Astoria, lejos de la sede mundial, pero hasta ahora no indicó su aceptación. Jain dijo que la invitación al Dalai Lama fue extendida la semana pasada tras largas discusiones con la ONU sobre las actitudes que hasta ahora impidieron invitar a esa personalidad religiosa. Entre los participantes tambien habrá líderes religiosos de algunas zonas de conflictos armados, incluso Sierra Leona, los Balcanes, Etiopía, Ruanda y Sudán, que discutirán el papel que pueden desempeñar para reducir las tensiones religiosas y las luchas sectarias. El resultado de la cumbre, una declaración de paz mundial y la proyectada creación de un Consejo Asesor Internacional de Líderes Religiosos, servirán como recurso al secretario general de la ONU, Kofi Annan, en sus esfuerzos para resolver conflictos. El consejo, que funcionará como una red de altos jefes religiosos y espirituales, se reunirá en momentos de crisis y brindará asesoramiento para conjurar tensiones basadas en cuestiones étnicas o religiosas. Datos proporcionados por los organizadores dieron cuenta que en los últimos 50 años los conflictos armados han cobrado alrededor de 27 millones de vidas y, entre esas víctimas, 85 por ciento fueron civiles, en su mayoría ancianos y niños. En la última década se produjeron más de 100 conflictos armados en más de 70 lugares diferentes y en todas las regiones del mundo. "Con aproximadamente 83 por ciento de la población mundial que adhiere a alguna religión formal o creencia espiritual, religión y espiritualidad constituyen una fuerza dinámica que la Cumbre Mundial de la Paz buscará para abogar por el cese de las contiendas, además de prevenir y resolver conflictos", dijeron los organizadores. Entre 1966 y 1997, el mundo gastó en el ámbito militar entre 950.000 millones y 1.100 millones de dólares cada año. En las últimas tres décadas se gastaron un total de 30.000 millones. Con el fin de la Guerra Fría (1947-1991), los gastos militares ascienden ahora a 840.000 millones de dólares anuales. La cumbre no solamente buscará paz y seguridad mundial sino también profundos recortes en los gastos militares y el traspaso de esos recursos al desarrollo.
Annan, que a menudo habla de "la dimensión religiosa y espiritual de nuestro trabajo en la ONU", ha dicho que los valores de paz se han deteriorado no por culpa de los líderes religiosos sino por la incomprensión y actitud de los feligreses.
La cumbre se concentrará en tres actividades específicas destinadas a promover la paz, identificando señales de peligro donde pueden surgir conflictos, alertando a autoridades oficiales y religiosas, al Consejo Asesor de Líderes Religiosos y Espirituales y contribuyendo con el actual sistema de alerta de la ONU.
Además, tencia no estalle de nuevo. (FIN/IPS/tra-en/td/da/ego/aq/cr-ip/00


