El presidente electo de México, Vicente Fox, dijo hoy que habrá un cambio de gobierno sin crisis y que su prioridad en el poder será la lucha contra la pobreza.
Fox, ex conductor de la compañía Coca Cola para México y América Central, postuló para eso un camino empresarial, en cuya formulación se destacaron frases como "vender" una idea, usar la técnica, trabajar en equipo y crear "capital humano".
"Nuestra mirada está en el futuro (…). El gobierno no se perderá en el pasado", buscando culpas y errores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), declaró Fox en una larga reunión con corresponsales extranjeros.
Relajado y de a ratos bromista, hablando en castellano e inglés, explicó que su gobierno trabajará, como en una empresa, "en equipo", planteándose metas para los próximos meses y máximas de un año, y promoviendo consensos, que si no funcionan se sustituirán por planes de contingencia.
"Con un buen equipo no habrá ningún reto que no se pueda enfrentar", se trabajará de forma descentralizada y turnando responsabilidades, indicó este ex gobernador del estado central de Guanajuato, descendiente de irlandeses y españoles que se declara partidario de la libre empresa.
Fox ganó la Presidencia de México en las elecciones celebradas el domingo. Según los últimos conteos, obtuvo 43 por ciento de los votos, siete puntos más que el candidato del PRI, Francisco Labastida.
"Quizá pocos imaginamos un escenario de esta manera en la transición. Es sorprendente cómo pasamos de una era del PRI a un nuevo estadio", expresó.
Fox, primer candidato ajeno al PRI que llega a la Presidencia en 71 años, se reunió el lunes con el mandatario Ernesto Zedillo para planear el proceso de transición, y anunció que en breve lo hará con cada secretario de Estado y gobernador.
Zedillo tiene un papel "estelar", "actúa como estadista" y trabaja para que el cambio de gobierno sea en paz y sin crisis económica señaló Fox, quien luego del triunfo mudó su lenguaje agresivo y a ratos procaz de campaña, a uno conciliador.
Sobre el PRI, partido que batió marcas mundiales de permanencia en el poder, dijo que espera que se renueve y que renazca luego de la derrota, recogiendo el "bagaje positivo" que pueda tener.
Golpeados por la histórica derrota, los dirigentes del PRI entraron el lunes en un proceso de análisis y reorganización, que, según dijeron, podría terminar con un cambio de nombre, de logotipo y hasta con una revisión de su ideología.
Los mercados financieros respondieron con entusiasmo al triunfo opositor en México. Los negocios en la Bolsa de Valores mejoraron, la moneda se apreció, los sectores empresariales saludaron el cambio y múltiples mandatarios extranjeros se declararon listos cooperar con el Presidente electo.
Subido a una ola de optimismo, según él mismo lo declara, Fox viajará antes de diciembre, cuando asuma la Presidencia, a conquistar inversiones, establecer alianzas y pedir apoyo político a Alemania, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña e Italia.
Además, tiene previsto visitar Argentina, Brasil, Chile. Colombia y Venezuela. América Latina será una prioridad, pues ya "es el momento de hacer realidad el sueño bolivariano, el potencial está allí y debemos aprovecharlo", manifestó.
Fox anunció que propondrá a Estados Unidos estudiar mecanismos que permitan abrir la frontera al "libre tráfico de personas", pues, dijo, con muros, policías y controles no se afianza la integración. Esa es la idea y "el siguiente paso es venderla", sostuvo.
El presidente electo informó que procurará la firma de un acuerdo nacional "con mínimos consensos" que le permitan gobernar, pues su Partido Acción Nacional (PAN, conservador) tendrá bancadas importantes pero no mayoritarias en las dos cámaras parlamentarias.
"Yo prefiero siempre el consenso y no imponer nada, pero si no hay acuerdos siempre habrá un plan de contingencia", apuntó.
Antes de asumir el cargo indicó que se hará una auditoria a los diferentes organismos del Estado para descubrir si hubo corrupción. Pero lo más importante será reanudar los planes que podría estarse haciendo bien, acotó.
"No queremos un borrón y cuenta nueva, aunque se castigará la corrupción, lo más importante es que el gobierno no se pierda en el pasado", añadió.
Según Fox, el "verdadero limitante" para que México no crezca es el "capital humano", por lo que su gobierno dará prioridad a la educación y a la capacitación para crear pequeñas y medidas empresas.
En los seis años de gobierno del Fox, la corrupción habrá disminuido a los "mínimos normales", prometió
El presidente electo prometió que ubicará en el gabinete a las mejores personas del país, con equilibrio geográfico y de género.
Cuando inicien su trabajo, la única condición que se les impondrá es que cada plan o propuesta que presenten "siempre" venga acompañado de un estudio de cómo beneficiará a los pobres. "No se aceptará medidas" que no partan de esa idea, afirmó.
En el área macroeconómica no habrá política, pues todo lo harán los técnicos, lo que saben del oficio, manifestó.
Pero la prioridad es luchar contra la pobreza, que afecta a más de 40 millones de los 100 millones de habitantes de México, y toda la política de Estado estará dirigida en esa dirección. (FIN/IPS/dc/mj/ip/00


