LIBANO: Juicios a ex aliados de Israel dividen a libaneses

El hermano de Mohammed Hmayyed, un guerrillero del grupo islámico Hizbollah, murió mientras peleaba contra la ocupación de Israel en el sur de Líbano y ahora es recordado como un héroe y un mártir.

Por otra parte el primo de Mohammed, Suheil Hmayyed, será llevado a juicio en una corte militar en Beirut por haber integrado la milicia pro israelí del Ejército del Sur del Líbano (ESL).

Sus hermanos, Hussein y Hatem, están ahora en Meil el Jebel, zona antes ocupada por Israel, frente a un cuadro con la foto del mártir pero discutiendo sobre el juicio a Suheil.

Este es uno de los tantos casos que demuestran la complejidad de la situación creada en el sur del Líbano luego de la retirada del ejército de Israel, el 24 de mayo.

El repliegue marcó el final de 22 años de ocupación y develó las complejas relaciones existentes entre los habitantes de las zonas antes ocupadas.

Durante la ocupación, cerca de 805 de los 10.452 kilómetros cuadrados del territorio libanés estaban bajo control israelí. La guerra civil desgarró el resto del país.

Cuando el conflicto civil terminó, en 1990, la división con el sur se hizo más pronunciada, ya que permaneció bajo control de Israel y el ESL.

"El repliegue del sur del Líbano marca la caída de la última muralla de guerra civil", observó Simon Karan, ex embajador de Líbano en Estados Unidos y ahora líder de una firma de abogados.

Karam tuvo a su cargo la defensa de miembros del ESL que se rindieron en junio del año pasado cuando la milicia abandonó un enclave.

Con la caída de esa muralla, surgió la posibilidad de una reconciliación, pero los juicios y las reacciones disímiles entre los libaneses obstaculizan el camino.

Cerca de 2.000 libaneses de la milicia se entregaron a las autoridades luego del repliegue israelí.

Los juicios se realizan tres veces por semana y los acusados son frecuentemente juzgados en grupo. Hasta ahora hubo 404 sentencias que van de seis meses a cinco años de cárcel.

"Los juicios apresurados de ninguna manera contribuirán a la reconciliación nacional" en Líbano, advirtió la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional.

La organización afirmó que "los acusados tienen literalmente siete minutos para defenderse, y ese tiempo no permite probar su inocencia".

Patriarcas, sacerdotes y muchos políticos cristianos han pedido que los prisioneros sean bien tratados, y esperan con ello estimular a los 6.000 libaneses que huyeron a Israel, en su mayoría cristianos, a que regresen.

En 1991, se promulgó una ley de amnistía general para todos los crímenes de guerra, pero el ESL no pudo beneficiarse de ella por continuar con las armas luego de esa fecha.

Pero para la gente como Sawsan Kteish se debe hacer justicia. Ella estuvo detenida en la infame prisión Khiam, controlada por el ESL, durante cuatro meses hasta el 25 de mayo.

Como todos los prisioneros, fue sometida durante un mes a interrogatorios, durante los cuales le rompieron la nariz. Ella recuerda esos meses como horas interminables de humillaciones.

"Cada uno de ellos debería ser juzgado de acuerdo con lo que hicieron. Algunos de ellos fueron obligados a entrar al ESL", dijo.

Bilal Nabaa permaneció detenido por el ESL durante un año y medio, luego de ser atrapado cuando pasaba información al ejército libanés. Ahora él visita a Sawsan en el hospital donde está internada. Con él en la habitación, Sawsan se endurece y dice que el ESL debe ser castigado severamente.

"Cuando estabamos en nuestras celdas, con las otras mujeres, solíamos soñar con el día en que tomaríamos venganza, para hacerles a ellos lo que nos hicieron a nosotras", dice.

Pero Sawsan no parece estar en condiciones de hacer diferencia entre aquellos que fueron directamente responsables de su prisión y las autoridades del ESL.

Los mandos medios y altos de la milicia, responsables de los crímenes de guerra, en general huyeron a Israel debido a las amenazas de castigos de Hizbollah, pero también por miedo a ser juzgados por la justicia libanesa. La mayoría ya fueron juzgados en ausencia, y algunos sentenciados a muerte.

Muchos de los que se entregaron dicen que fueron obligados a integrarse al ESL, como el hermano de Hatem, Suheil, quien fue arrebatado de la escuela cuando tenía 15 años y reclutado a la fuerza en la milicia bajo la amenaza de que su familia sería expulsada de la zona.

Otros son juzgados por haber entrado a "territorio enemigo", es decir, Israel.

En muchos casos, la corte también prohibió a los sentenciados volver a sus pueblos antes de que se cumplan cinco años de haber concluido su condena, lo cual parece ser una medida para evitar cualquier tipo de represalias por parte de los aldeanos.

Hussein Hmayyed, el hermano del mártir, dudó que el pueblo haga justicia por mano propia si las sentencias no les satisfacen.

"En el fondo todos queremos paz, todos queremos tranquilidad, todos queremos que nuestros hijos vivan en mejores condiciones de las que tuvimos nosotros", dijo.

Hizbollah advirtió que si las sentencias no son lo suficientemente severas, nadie podrá garantizar que los aldeanos no se vengarán de las personas que consideran responsables de sus sufrimientos en la ocupación.

A dos hombres ancianos que se entregaron a las autoridades luego del repliegue israelí se les permitió regresar a su casa y permanecer allí hasta que fueran juzgados. Cuando lo hicieron, hace tres semanas, fueron golpeados por los aldeanos.

Algunos observadores piensan que Hizbollah puede haber estimulado a los aldeanos a golpearlos como forma alternativa de hacer justicia, frente a la lenidad de la corte.

En su primera visita al presidente Emile Lahoud, el secretario general de Hizbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, recibió felicitaciones por la contribución de la guerrilla a la victoria de Líbano.

Luego del encuentro, Nasrallah dijo en declaraciones a periodistas que Hizbollah estaba siguiendo detenidamente los juicios, y que las sentencias habían sido "mejores", pero todavía necesitan ser más estrictas.

"De otra manera, las personas que sufrieron a mano de los colaboradores de Israel los demandarán. Hizbollah tiene completos informes acerca de todos los colaboradores y de los que estaban a cargo de Khiam. Nosotros apoyaremos a aquellos que quieran entablar una demanda", declaró.

"Si hubo una amnistía general antes, fue para contribuir a la reconciliación nacional. Si hay una amnistía ahora, será para fomentar una guerra civil", advirtió. (FIN/IPS/kg/sm/rp/mlm/ip/00

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]