Tres miembros del gobierno de India renunciaron y otro fue destituido por el primer ministro Atal Bihari Vajpayee tras criticar a éste porque no intervino a favor de un líder hinduísta acusado por la Corte Suprema de violencia comunal.
En la metrópolis occidental de Mumbai (ex Bombai), la policía se disponía este martes a arrestar al líder radical hindú Bal Thackeray, cuyo partido Shiv Sena, integrante del gobierno de coalición, acusó a su aliado Vajpayee de "no ayudar a los amigos necesitados".
Tras ordenar a tres ministros que renunciaran al gabinete de Vajpayee, Shiv Sena se abstuvo de participar en una reunión de legisladores de la coalición de gobierno convocada por Vajpayee para discutir la estrategia parlamentaria.
"El gobierno precisa el apoyo de los socios de la alianza, pero si éstos no se respaldan entre sí en tiempos de crisis, entonces no tiene sentido", declaró Thackeray.
El Partido Bharatiya Janata (BJP) de Vajpayee advirtió al ex ministro de Leyes Ram Jethmalani, elegido para el Senado con el respaldo del Shiv Sena, que sufrirá las consecuencias de sus críticas públicas al primer ministro.
Vajpayee pidió la renuncia a Jethmalani luego que éste criticó una decisión de la Corte Suprema -que acusó a Thackeray de incitar al odio contra la comunidad musulmana- y opinó que el primer ministro debía intervenir en favor de Thackeray.
Los problemas del BJP surgieron luego que el gobierno del estado occidental de Maharashtra, cuya capital es Mumbai, ordenó el procesamiento de Thackeray por su papel en la violencia antimusulmana en la ciudad hace siete años, cuando fue destruida la mezquita medieval de Babri por fundamentalistas hindúes.
Una investigación judicial de los disturbios de Mumbai, en los que murieron miles de personas, principalmente musulmanes, concluyó que miembros de Shiv Sena fueron responsables de la violencia y que Thackeray había escrito "propaganda incitadora" en publicaciones de su partido.
Al anunciarse el resultado de la investigación en 1998, Mahahrashtra estaba gobernado por una coalición del BJP y el Shiv Sena, y Thackeray declaró que el informe y su autor, el juez B.N. Srikrishna, eran "promusulmanes".
Pero el informe volvió a salir a luz cuando la coalición BJP- Shiv Sena fue derrotada en las elecciones legislativas estaduales por el partido del Congreso y su aliado.
El Shiv Sena tomó su nombre de Shivaji, un legendario jefe guerrero indio del siglo XVII que organizó una campaña de guerrillas contra el gobierno musulmano mughal.
Thackeray advirtió que su arresto produciría graves desórdenes en Marahashtra, y esto a su vez llevaría al gobierno federal a utilizar poderes constitucionales especiales para destituir al gobierno estadual, encabezado por Vilasrao Deshmukh.
Vajpayee también se involucró en otra controversia cuando respondió negativamente a un pedido de Maharashtra de actuación de las fuerzas federales en caso de que se produjeran hechos de violencia por el arresto de Thackeray.
Desmukh, sin embargo, manifestó que su gobierno "ya tomó una decisión" (de procesar a Thackeray).
La Corte Suprema halló culpable a Thackeray de inicitar al "odio comunal" contra los musulmanes, y la Comisión Electoral le prohibió presentarse a elecciones y ejercer su derecho al voto por seis años.
"Este es el hombre que desafió al sistema jurídico y democrático de India", escribió el analista político Prem Shankar Jha en la última edición de la revista Outlook.
"Si Vajpayee se retracta y presiona a Maharashtra para que abandone el caso contra Thackeray, estará anunciando que India ya no está bajo el imperio de la ley", advirtió Jha. (FIN/IPS/tra-en/rdr/mu/mlm/ip/00


