El gobierno de Cuba aplica "una represión de baja intensidad" contra los opositores al sistema socialista, aseguró un grupo no admitido por la ley de defensa de los derechos humanos.
La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn) afirmó que la nueva política gubernamental ante los disidentes consiste en "detenciones reiteradas durante varias horas, días o semanas, o visitas y advertencias por parte de la policía secreta".
"Es visible que el gobierno de Cuba ha estado sustituyendo su anterior política de largas condenas de prisión" contra los disidentes "por una especie de represión de baja intensidad", se dijo en un comunicado con la firma de Elizardo Sánchez, presidente de la Ccdhrn.
El texto, entregado el lunes a la prensa extranjera acreditada en La Habana, se completa con una lista parcial actualizada de los sancionados o procesados por motivos políticos, incluídos 19 nuevos casos desde enero.
No hay en Cuba información oficial disponible sobre la población penal. La oposición política al gobierno de Fidel Castro es considerada ilegal y aliada de los intereses de Estados Unidos, que desde 1961 presiona a este país con un embargo económico.
La lista de la Ccdhrn, confeccionada semestralmente, registra 314 casos de condenas o de personas que esperan su juicio y 47 sobre las que no se tiene información reciente y acerca de las que "existen dudas razonables acerca de su status actual".
"Nuestra Comisión estima que alrededor de 15 por ciento de las personas mencionadas son prisioneros de conciencia o posibles prisioneros de conciencia", se afirmó en una nota aclaratoria al final de la relación de nombres.
La Ccdhrn asegura que tiene confirmada la identidad de "medio centenar de pacíficos opositores" que este mes sufrieron la llamada represión de "baja intensidad" y "de los cuales por lo menos tres continuaban detenidos hasta" el domingo.
Los tres detenidos serían Carlos López Santos, Carlos Alberto Domínguez y René Montes de Oca, según el comunicado, que no precisa posibles motivos de la privación de libertad.
Tras el aumento de los detenciones a fines de 1999, se observa que hay ahora 30 prisioneros menos que en diciembre, señaló Sánchez.
La Ccdhrn había asegurado el 2 de marzo que entre noviembre y febrero se produjo en Cuba "el mayor número de acciones de represión política" de los últimos 10 años.
Según la fuente, en noviembre hubo 121 detenciones y 96 casos de restricción de movimientos, y en diciembre se registraron 141 arrestos y un número similar de limitaciones de movimiento.
El comunicado aclaró que 96 por ciento de los 352 detenidos entre noviembre y febrero quedaron en libertad sin cargos en "cuestión de horas o pocos días", lo que fue considerado "la mejor prueba de la inocencia de los centenares de ciudadanos afectados".
El aumento de las detenciones coincidió con el inicio de la ofensiva ideológica del gobierno para lograr el regreso desde Estados Unidos del niño náufrago Elián González, hecho que finalmente se produjo el 28 de junio.
La Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas aprobó el 18 de abril una resolución de condena a Cuba por la "continuada violación de los derechos humanos y las libertades individuales", verificada pese a las expectativas suscitadas por "algunas medidas positivas adoptadas en los últimos años por el gobierno".
Así mismo, la organización no gubernamental Amnistía Internacional destacó el 14 de junio la ausencia de libertades políticas en Cuba, el "fuerte hostigamiento" a los disidentes y la realización de "juicios sin las garantías procesales internacionales".
"Un mínimo de 13 personas fueron ejecutadas y al menos otras nueve seguían condenadas a muerte", afirmó Amnistía Internacional en un capítulo especial sobre este país.
A la presión internacional se sumó la pasada semana la Iglesia Católica de Cuba, que pidió a las autoridades el acceso a las prisiones con el fin de entregar "un mensaje de fe" a los hombres y mujeres que viven tras las rejas.
"Hoy hubiera querido yo celebrar esta Misa en alguna prisión. Todavía tengo esperanza de que antes de que se acabe el año jubilar pueda hacerlo", dijo el cardenal Jaime Ortega, luego de bendecir a todos aquellos que cumplen condena por sus delitos o su ideología.
Sánchez, uno de los disidentes cubanos que ha alcanzado mayor reconocimiento internacional, asegura que en este país, "la única sociedad cerrada en todo el hemisferio occidental", se violan "todos los derechos civiles y políticos de la ciudadanía".
El gobierno de Castro "bloquea toda posibilidad de escrutinio nacional o internacional en la esfera humanitaria por parte de diversas organizaciones no gubernamentales como son la Cruz Roja Internacional, Human Right Watch, Amnistía Internacional o agrupaciones locales", advirtió.
En tanto, las autoridades sostienen que Cuba es un ejemplo de respeto a los derechos humanos fundamentales, partiendo del derecho a la vida. Arguyen, además, que ningún país del mundo respeta totalmente estos derechos. (FIN/IPS/da/ff/hd ip/00


