(Arte y Cultura) TRINIDAD Y TOBAGO: Ley de 1935 prohíbe obscenidades en teatro

El Banco Central de Trinidad y Tobago estuvo a punto de prohibir la representación en un teatro de su propiedad de una obra acerca de problemas de las mujeres locales, porque el lenguaje "vulgar" empleado en su texto viola normas aprobadas hace 65 años.

La obra se titula "DeVices" ("Dispositivos", pero en un juego de palabras que también significa "los vicios"), hace referencias a la violencia doméstica y la menopausia, y ha tenido gran éxito desde que comezó a representarse a comienzos de este mes.

El banco exigió una "limpieza" del lenguaje del guión, obligado por una ley en la cual se establece que el propietario de un teatro es responsable de que en él no se interprete ninguna "canción o balada profana, indecente u obscena", ni se usen "palabras vulgares" durante una actuación.

Esa norma también prohíbe los bailes "impúdicos o sugestivos", así como cualquier "conducta violenta, desordenada o pendenciera" en las salas, y establece que todos los artistas deben estar "vestidos con decencia".

Las Regulaciones para Teatros y Salas de Danza, vigentes desde 1935, fueron creadas para censurar las interpretaciones de calipsos, un género de canciones y danzas propio de las Antillas Menores, cuyas letras con comentarios sobre temas sociales inquietaban al Consejo Legislativo de aquella época.

La antigüedad de esas normas queda en evidencia porque establecen que en los lugares donde "haya luz eléctrica disponible, no se podrán usar otros métodos de iluminación sin el expreso permiso de las autoridades".

"La ley implica que las obras teatrales nunca puedan ocuparse del estilo de vida o el lenguaje", afirmó Terry Joseph, el editor de la sección de espectáculos del diario local Express.

El comediante y activista cultural Dennis Hall exigió una enmienda de la ley y explicó que el término "salas de baile", empleado en las regulaciones, se refería en 1935 a los lugares en los cuales se bailaba el reggae de Jamaica.

En 1991 la policía arrestó y llevó a juicio a cuatro artistas por usar lenguaje obsceno en la obra "Hogar dulce hogar", que trataba sobre la violencia doméstica. Los cargos contra los acusados incluyeron escape de la custodia policial, agresión a oficiales de policía e instigaación a usar lenguaje obsceno.

Los cuatro fueron encontrados culpables hace cinco años por el último cargo, pero las demás acusaciones contra ellos no fueron retiradas hasta el mes pasado. La comunidad teatral considera que el episodio fue un acto de censura, y la Asociación Nacional de Drama de Trinidad y Tobago (NDATT) reclamó modificar la ley.

"No queremos vivir con esta norma sobre nuestras cabezas por mucho tiempo más", dijo la presidenta de la NDATT, Christine Johnston.

Según la ley, cualquier persona que viva en el espacio comprendido en media milla a la redonda de un teatro, o "cualquier persona especialmente ofendida" puede lograr que una actividad artística sea cancelada o suspendida "por un período que no exceda los seis meses".

Lo único que deben hacer las "personas ofendidas" es informar acerca de "las actividades que constituyan una molestia o sean dañinas para la moral pública".

"El problema con la parte de la ley que prohíbe el uso de lenguaje obsceno en el escenario es que se aplica sin que importe que el contexto de la obra haga necesario el empleo de ese lenguaje, o que un actor se limite a representar una escena de la vida real", comentó Joseph.

Hace dos años, representantes de la NDATTT se entrevistaron con el ministro de Asuntos Legales, Kamla Persad-Bissessar, y le propusieron establecer un sistema de clasificación de las obras como la que existe para el cine y la televisión, a fin de permitir representaciones "sólo para mayores de edad".

Miembros de la asociación afirmaron que Persad-Bissessar se mostró "muy comprensivo" en aquela ocasión, e incluso nombró una comisión para estudiar el asunto, pero desde su alejamiento del Ministerio en octubre no hubo avances en la materia.

"Queremos que se adopten medidas cuanto antes y estamos hartos de que nos den la espalda", apuntó Johnston.

Varios importantes juristas han ofrecido sus servicios para ayudar a la NDATT.

Helmer Hilwig, dirigente de la asociación, se quejó de que se tolere la exhibición de personas desnudas en la televisión abierta y la pornografía en la televisión por cable, mientras los actores de teatro están bajo la amenaza de acciones legales cada vez que murmuran una obscenidad en el escenario.

En un editorial del Express se afirmó que el jefe de Policía puede resolver el problema de inmediato si actúa en forma razonable e indica a sus subordinados que se deben permitir "licencias poéticas" a la comunidad teatral.

"Luego podríamos modificar la ley", señaló el periódico.

Las autoridades deberían actuar con rapidez para modificar la ley, ya que mientras no lo hagan el país hará "el ridículo al acusar a actores y actrices que, después de todo, son sólo un espejo de la sociedad en que viven", añadió.

El actor local Tony Hall opinó que no será fácil cambiar la ley.

"Eso depende de las personas que están en los centros de poder de la sociedad, entre las cuales existe una ignorancia generalizada y aún está presente la idea de que la moral debe imponerse", comentó. (FIN/IPS/CE/pr/da/rp/mp/cr/00

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]