La Organización Mundial de la Salud (OMS) concentrará sus esfuerzos en el 2001 para promover mayor comprensión sobre el problema de la enfermedad mental.
El organismo con sede en Ginebra también anunció que la salud mental será el tema del Día Mundial de la Salud el próximo año.
Esas iniciativas gemelas subrayan el interés de la OMS por superar las "limitaciones" de los indicadores usados tradicionalmente para dar prioridad a los problemas de salud y que se "basan normalmente en la mortalidad o la persistencia de una enfermedad en particular".
Según Gro Harlem Brundtland, directora general de la OMS, los índices de mortalidad no toman en cuenta "brotes no fatales de enfermedades", y los índices de persistencia no consideran "la severidad o duración de la incapacidad producida por las enfermedades".
En consecuencia, "el impacto de las condiciones psiquiátricas y neurológicas ha sido subestimado" durante muchos años, observó Brundtland.
La situación en el mundo en desarrollo es especialmente preocupante dadas las disparidades en los tratamientos, señaló un informe de la OMS.
En India, por ejemplo, se calcula que 20 por ciento de los pacientes con esquizofrenia y epilepsia reciben tratamiento, frente a 80 por ciento en los países industrializados. En ese sentido, sólo cinco por ciento de las personas que sufren depresión son tratas en Africa subsahariana.
Cerca de 400 millones de personas en todo el mundo padecen desórdenes mentales y males neurológicos, mientras cerca de 288 millones están afectados por problemas ligados al alcohol y 60 millones sufren retardo mental.
Existen 40 millones de casos registrados de epilepsia, 20 millones de casos de demencia, 45 millones de esquizofrenia, entre 10 y 20 millones de intentos de suicidio, y un millón de suicidios. Esas cifras indican que cinco de las 10 causas de incapacidad en el mundo obedecen a problemas mentales.
Mientras la depresión aguda ocupa el quinto lugar entre las 10 principales 10 causas de enfermedades, se espera que en los próximos 20 años ascienda al segundo lugar, según las proyecciones actuales.
Por el contrario, hay importantes avances en materia de esperanza de vida y en relación a algunas enfermedades infecciosas en países en desarrollo de Africa y Asia.
Los índices de mortalidad infantil disminuyeron, la esperanza de vida aumentó, el sarampión se erradicó y algunas enfermedades infecciosas fueron controladas.
En América, los gobiernos deberán demostrar una nueva actitud hacia los pacientes de salud mental si el problema ha de tratarse con éxito, sostienen activistas.
Un informe publicado por el grupo defensor de los derechos de los enfermos mentales Mental Disability Rights International, con sede en Washington, acerca de la situación en México reveló "constantes abusos de derechos humanos" en las instituciones psiquiátricas del país.
Representantes del grupo dijeron que pasaron tres años estudiando las instituciones psiquiátricas en México y vieron como los pacientes "viven en condiciones inhumanas sin atención médica básica ni rehabilitación".
En un centro fuera de Guadalajara, al oeste de esta capital, el grupo vio a "niños atados a rejas de ventanas, bancos y camas. Algunos niños están siempre maniatados, lo cual les provoca dolores constantes y les atrofia las extremidades".
Según Eric Rosenthal, director ejecutivo del grupo, las condiciones comprobadas en México figuran entre "las peores vistas en todo el mundo".
Sin embargo, estudios realizados por la Federación Mundial de Salud Mental (WFMH) revela que actitudes similares hacia pacientes de salud mental también prevalecen en otros países, "dado que se vincula con la historia de la atención y el tratamiento aceptado para los incapacitados mentales".
Rosenthal atribuye las condiciones en México y la situación en los centros psiquiátricos de otros países latinoamericanos a que los gobiernos no cuentan con programas de salud que "protejan los derechos de las personas con afecciones mentales".
Según WFMH, las razones que dan los gobiernos, como las falta de fondos, no son excusas para semejante desaprensión manifestada por los problemas de salud mental.
En un esfuerzo por encarar el problema, la Organización Panamericana de la Salud busca un programa que transfiera la responsabilidad de la atención de los hospitales psiquiátricos a las comunidades.
En países asiáticos, como Pakistán, los expertos también proponen un enfoque similar para promover otras formas de atender a los discapacitados mentales.
La OMS reconoció la utilidad de esas iniciativas y, en su búsqueda de respaldo público para aliviar las condiciones de los enfermos, tambien aplicará medidas para luchar contra "el estigma social y la discriminación asociada con las condiciones neuropsiquiátricas".
El año próximo se celebra el décimo aniversario del Principio para la Protección de Personas con Enfermedades Mentales adoptado por la Asamblea General de la ONU, lo cual brinda una oportunidad a la OMS para profundizar sus esfuerzos. (FIN/IPS/tra-en/mmm/da/ego/aq/he/00


