Diecinueve ganadores del Premio Nobel, encabezados por Oscar Arias, ex presidente de Costa Rica, presentaron a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) un proyecto de código internacional de conducta para regular el comercio de armas livianas.
"Hemos redactado un proyecto de Código Internacional de Conducta sobre Transferencia de Armas cuya adopción por parte de los países vendedores de armas beneficiaría a la humanidad, sin distinción de nacionalidades, etnias o religiones", afirmó el grupo en una carta dirigida al secretario general de la ONU, Kofi Annan.
En el proyecto, de 11 páginas, se establece que cualquier país que desee comprar armas debe cumplir ciertos requisitos, incluyendo la promoción de la democracia, la defensa de los derechos humanos y la transparencia del gasto militar.
Se prohíbe la venta de armas a las naciones que apoyen el terrorismo y a las involucradas en agresiones contra otros países o pueblos.
"La comunidad internacional no puede seguir ajena a las consecuencias de la transferencia irresponsable de armas", afirmaron los firmantes de la carta, entre ellos el arzobispo sudafricano Desmond Tutu, el timorense oriental José Ramos-Horta y la organización humanitaria Amnistía Internacional.
La venta indiscriminada de armas causa inestabilidad política y violación de los derechos humanos, prolonga los conflictos y debilita los esfuerzos diplomáticos para resolverlos en forma pacífica, añadieron.
El ex presidente de Costa Rica es uno de los más destacados defensores de la causa del desarme, y ha lanzado una campaña mundial contra el comercio internacional de armas.
Amnistía Internacional pidió el mes pasado a la ONU que estableciera un código obligatorio de conducta para detener el flujo de armas livianas hacia territorios en conflicto.
"Los gobiernos han hablado de la necesidad de frenar la proliferación de armas livianas, pero hasta ahora no hubo acción, sino palabras", comentó Joost Hiltermann, director de la División de Armas de la organización humanitaria Human Rights Watch.
Human Rights Watch pide el establecimiento de códigos restrictivos de la transferencia de armas y medidas de transparencia, incluyendo un informe anual sobre venta de armamentos y la creación de un registro de armas livianas por parte de la ONU.
Michel Rocard, un ex primer ministro francés y presidente de un grupo de personalidades destacadas partidarias del desarme, dijo a periodistas el mes pasado que la creación de un código internacional de conducta establecería normas claras para decidir a qué países se puede vender armamentos.
Ese código debería establecer penas severas contra el comercio ilegal de armas, dentro de las fronteras nacionales o en escala internacional, y el tráfico de armas livianas debería ser un delito incluido en la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional, añadió.
El embajador costarricense Bernd Niehaus afirmó el viernes ante el Consejo de Seguridad de la ONU que su gobierno apoyará con fuerza el proyecto de código redactado por los ganadores del Premio Nobel, cuyo borrador fue enviado a todos los países miembros del foro mundial.
El proyecto será trasladado a la Comisión de la ONU sobre Desarme y Seguridad Internacional si cuenta con apoyo suficiente, y podría ser puesto luego a consideración de la Asamblea General del foro mundial, de 188 miembros.
En la actualidad, el único código de conducta para regular la venta de armas en gran escala es el implementado por los 15 integrantes de la Unión Europea.
Niehaus señaló que la tentación de emplear armas permanece latente incluso luego de que se alcanzan acuerdos de pazs posteriores a conflictos armados, si no hay desarme, desmovilización y reintegración de las partes que participaron en un conflicto.
El diplomático explicó que América Central tuvo experiencia directa sobre la importancia del desarme, e indicó que los casos de El Salvador y Guatemala fueron exitosos, pero que también hubo fracasos.
"La disponibilidad abundante de armas tras la resolución de conflictos causó violencia y destrucción en países vecinos", apuntó.
Niehaus enfatizó que los excedentes de armas deben ser destruidos tras la resolución de conflictos armados, porque de lo contrario se transforman en "un obstáculo para la paz".
En el código propuesto se prohíbe brindar entrenamiento militar a países cuyos gobiernos violan derechos humanos reconocidos por la communidad internacional, mediante prácticas como la tortura y la ejecución arbitraria.
Las naciones que cometan genocidio tendrían prohibida la compra de municiones, se impediría adquirir armas a las que apoyan el terorismo o no han firmado las 11 convenciones internacionales contra el terrorismo, y sería ilegal vender misiles a las involucradas en agresiones contra países o pueblos.
También se exigiría a todas las naciones que informen a la ONU sobre sus adquisiciones de armamentos.
En la actualidad existe un registro anual de armas del foro mundial, y se espera que todos los países declaren en forma voluntaria sus importaciones y exportaciones de armamentos, pero casi la mitad de los miembros de la ONU no lo hacen.
Uno de los artículos del proyecto apunta a promover el desarrollo humano, al establecer que sólo podrán transferirse armas a países cuyos gastos en salud y educación sumen una cantidad de dinero mayor que la correspondiente a su gasto militar.
La única excepción prevista es que un país pueda demostrar que la compra de armas se justifica por circunstancias excepcionales, como la necesidad de responder a una agresión. En el preámbulo del proyecto se reconoce que todo Estado tiene derecho a la autodefensa individual y colectiva ante actos de agresión.
En el proyecto se afirma que la transferencia internacional de armas puede afectar el desarrollo económico y social, tanto en los países importadores como en los exportadores, mediante el empleo de recursos escasos.
"Es lamentable que muchos gobiernos destinen recursos escasos a la compra de armas, mientras sus pueblos viven en una pobreza abyecta", se afirmó en la carta dirigida a Annan.
El proyecto abarca armas, municiones, subcomponentes y medios de transporte de armas, como tanques y otros vehículos armados, sistemas de artillería, aviones y helicópteros de combate, rifles, pistolas, ametralladoras, subametralladoras, misiles, morteros, armas antitanque, equipos para policía militarizada, minas, granadas y bombas de fragmentación. (FIN/IPS/tra- eng//td/da/mp/ip/00


