Los países en desarrollo no deben competir en las mismas condiciones que los países industrializados en lo que respecta a la agricultura, señalaron expertos en comercio reunidos hoy en la capital de Zimbabwe.
"Hay fuertes diferencias entre los sectores agrícolas de los países industrializados y en desarrollo", destacó un documento circulado en la conferencia de la Iniciativa de Información y Negociaciones Comerciales de Africa del Sur y del Este (Seatini) que se celebra hasta este viernes en Harare.
Expertos de comercio de Africa y Asia asisten a la conferencia que busca posiciones negociadoras en común tras el colapso en diciembre de la tercera reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Seattle, Estados Unidos.
La conferencia de Seattle concluyó en medio del caos y la confusión cuando varios países en desarrollo, airados por quedar excluidos de algunas reuniones, se negaron a apoyar la declaración final.
La igualdad de condiciones en el sector agrícola no será posible hasta que las economías de países ricos y pobres estén a la par, argumentaron los expertos en Harare.
"Los gobiernos africanos deben aprovechar la oportunidad para contribuir con la agenda internacional mientras tienen la posibilidad", dijo el profesor Yash Tandon, director de Seatini, con sede en Harare.
"Las estrategias que elijan los gobiernos africanos ahora afectarán a su propio pueblo en los próximos años. No se trata sólo de vender productos a través de las fronteras. También están en cuestión los derechos laborales, el conocimiento autóctono y el derecho a los fármacos genéricos", dijo.
"El colapso de Seattle es una victoria para los estados africanos, pero ahora debemos seguir adelante", dijo Tandon.
La reunión señaló que el actual Acuerdo sobre Agricultura contiene disposiciones que son inaceptables para los países en desarrollo, como la reducción de los subsidios, sobre todo dado que los países pobres no suelen subsidiar sus productos agrícolas.
Un documento sobre el Acuerdo lo acusa de permitir a los países industrializados niveles de protección mientras impide que los países en desarrollo utilicen los mismos métodos proteccionistas.
"El acuerdo sobre la agricultura es muy ambiguo. El costo de implementarlo es demasiado alto… Ignora la seguridad alimentaria y permite la competencia desleal", dijo Lawrence Makumba, alto funcionario del ministerio de Turismo, Comercio e Industria en Kenia.
Aunque sólo entre cinco y 10 por ciento de la población de los países industrializados trabajan en la agricultura, el sector emplea entre 50 y 80 por ciento de los trabajadores en los países en desarrollo.
La escasez de alimentos es impensable en el Norte industrializado, pero la inseguridad alimentaria es una realidad para la tercera parte de la población de los países pobres, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
"Todo pequeño descenso en la provisión de alimentos y el descenso de los aranceles (a los productos importados) en los países en desarrollo representa una amenaza para los medios de vida de los pequeños agricultores", declaró Martin Khor, director de la Red del Tercer Mundo, con sede en Malasia.
"La mayoría de los agricultores en los países en desarrollo no tienen dinero para subsidiar", dijo.
"La ideología rectora de la OMC es errónea. Lo que queremos es desarrollo y no sólo liberalización", destacó Moses Tekere, profesor de economía de la Universidad de Zimbabwe.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico otorgó cerca de 198.000 millones de dólares a sus países miembros con fines de apoyar la agricultura nacional.
Por el contrario, 61 de 71 países en desarrollo no pudieron brindar ningún tipo de apoyo a sus agricultores.
Bhagirath L. Das, ex director del Programa de Comercio Internacional de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) dijo que el acuerdo agrícola está lleno de desigualdades.
"No deberíamos ser empujados a la liberalización. Aquellos que piden liberalización deben ofrecer algún tipo de compensación", dijo DAS en la conferencia de Seatini.
"Ya perdimos los pantalones ahora podríamos perder la ropa interior", dijo Chakravarthi Rhaghavan, quien aconsejó a los países en desarrollo que no cedan al pedido de la OMC de liberalizar aun más sus economías. (FIN/IPS/tra-en/lm/sm/aq/if/00


