COLOMBIA: ONU exige a ELN que ponga fin a secuestro masivo

Un representante de la ONU y grupos de derechos humanos de Colombia pidieron hoy al insurgente ELN que libere al centenar de personas secuestradas el domingo en una iglesia de Cali y que cesen las prácticas que afectan la seguridad de los civiles.

Anders Kompas, alto comisionado de la ONU (Organizacion de Naciones Unidas) para los Derechos Humanos en Colombia, y María Bernal, de la Red de Iniciativas por la Paz, pidieron al ELN (Ejército de Liberación Nacional) que ponga fin a actos contrarios al derecho internacional humanitario.

"El atentado contra personas inermes en una iglesia es un acto de cobardía" que arriesga la credibilidad de un grupo armado que se había "comprometido a respetar las reglas humanitarias", sostuvo Kompas.

Bernal, quien coordina a una treintena de organizaciones no gubernamentales dedicadas a la paz y los derechos humanos, advirtió que el secuestro de personas indefensas ajenas al conflicto armado "es desde todo punto de vista censurable".

La activista dijo a IPS que "con acciones de fuerza no se va a lograr negociar" e invitó a la sociedad civil a "salir a la calle para protestar y pedir que no se siga considerando" a los rehenes como "un botín de guerra".

El comandante del Ejército, general Jorge Mora, confirmó que los insurgentes han liberado hasta este lunes a 84 personas y que aún tienen en su poder a unos 40 hombres y 20 mujeres.

Mora indicó que la mayoría de los liberados son mujeres y menores de edad separados de los hombres adultos por los secuestradores para facilitar su huída.

El comando que realizó los secuestros, integrado por unos 40 rebeldes armados, llegó hasta una iglesia católica del sur de Cali este domingo cuando los feligreses asistían a misa. Allí, los obligaron a retirarse del templo y a subir a dos camiones y varias camionetas en los que fueron sacados de la ciudad.

"A todos los papás los separaron y se los llevaron en otro camión. Yo pensé que nunca iba a llegar" a ser liberado, dijo a una radioemisora Emerson, un niño de 13 años, hijo del vigilante de la iglesia, a quien su padre deja los domingos a carg de la celaduría del templo.

Emerson fue liberado el mismo domingo con otras 70 personas, varias horas después de haberse producido su secuestro.

El investigador Jaime Zuluaga, del Instituto de estudios Políticos de la estatal Universidad Nacional, consideró que esta operación constituye un error político para el ELN.

Zuluaga recordó que el ELN es el grupo guerrillero "que más énfasis ha hecho para llegar a acuerdos humanitarios', por lo que los secuestros revelan una gran incoherencia.

Alejo Vargas, vicerector de la Universidad Nacional y miembro del Consejo Nacional de Paz, dijo al diario El Espectador que "el secuestro múltiple" que cometió este domingo el ELN "es condenable desde todo punto de vista".

No obstante, según el investigador, el hecho debe ser enmarcado en el proceso que sigue el ELN tras el fracaso de las conversaciones con el gobierno colombiano en Caracas, que se frustraron en febrero.

En opinión de Vargas, el ELN desató una campaña de secuestros masivos para demostrar que no está derrotado, como lo afirman funcionarios del gobierno y Carlos Castaño, jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (paramilitares de derecha).

Parte de esa escalada se desarrolló en abril, con el secuestro de un avión en pleno vuelo y el secuestro de más de 50 personas entre tripulantes y pasajeros, de los que mantiene como rehenes a 25.

Según Vargas, el gobierno debe exigir la liberación de los secuestrados, pero también dedicar mayor interés a promover el diálogo con este grupo rebelde, segundo con mayor presencia después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Los acercamientos entre el gobierno y el ELN se frustraron por la negativa del presidente Andrés Pastrana a retirar el ejército de cuatro municipios del departamento de Bolívar, tal como pedían los insurgentes para realizar una Convención Nacional en la que acordarían con la sociedad civil su agenda de negociación.

El gobierno condenó este domingo la retención, y responsabilizó a los insurgentes de la vida y seguridad de las personas retenidas.

La Presidencia afirmó en un comunicado que "ese acto terrorista" además de convertirse en una violación extrena del derecho internacional humanitario, "violenta de manera ostensible el derecho al culto religioso consagrado en las reglas universales de convivencia" y en las leyes colombianas.

El ministro de Hacienda (con funciones presidenciales ante el viaje de Pastrana a México y Canadá), Juan Restrepo, indicó que el gobierno está dispuesto a estudiar mecanismos de diálogo "en su momento con el ELN "pero nunca actuará bajo la presión de secuestros o intimidaciones (FIN/IPS/yf/mj/ip hd/99

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