Sudán permitirá que aviones de Libia utilicen su espacio aéreo pese al embargo de la ONU, en lo que se interpretó como una represalia por el bombardeo de Estados Unidos a una supuesta fábrica sudanesa de armas químicas, en agosto.
La medida obedece a una resolución de la Organización de Unidad Africana (OUA), que exhortó a sus estados miembros a levantar el embargo de vuelos impuesto a Libia hace cinco años, explicó Alí al Haj Mohamed, uno de los líderes del gobernante Partido Nacional del Congreso.
"Estamos aplicando lo que resolvió la OUA en la cumbre de Burkina Faso, en junio, cuando instó a los países africanos a permitir que los aviones libios usen su espacio aéreo", aclaró.
Mohamed dijo que los aviones transportarán ayuda humanitaria a Sudán. El Programa Mundial de Alimentos estimó que 2,6 millones de personas -cerca de 8,7 por ciento de la población de Sudán, de 30 millones- necesitan ayuda de emergencia.
El primer avión, que transportaba a una delegación libia encabezada por Abdel Al Hameed Anor, del gobernante Congreso Popular Libio, aterrizó esta semana en el aeropuerto internacional de Jartum, pese al embargo.
Funcionarios de gobierno afirmaron que el avión llevaba medicinas y alimentos para los sudaneses desplazados por la guerra civil y las inundaciones.
La decisión de desafiar el embargo de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) se produjo luego del bombardeo el 20 de agosto del laboratorio farmacéutico El Shifa, en Sudán, y de un complejo de entrenamiento de terroristas islámicos en Afganistán.
Autoridades sudanesas de salud pública afirmaron que el ataque causó una gran escasez de medicamentos y que por ello el gobierno islámico de Omar Hassan al Bashir debió solicitar ayuda a Libia.
Estados Unidos sostiene que el laboratorio era utilizado para la fabricación de armas químicas, pero Sudán lo desmintió.
Libia y Sudán declararon esta semana que trabajarán para recabar apoyo árabe contra la "agresión" de Estados Unidos y mejorar sus vínculos bilaterales.
La delegación libia expresó apoyo a Sudán contra el ataque estadounidense, y el presidente libio, Muammar Ghadafi, declaró que respaldará a Sudán en todos los ámbitos, según el periódico Sudan Standard.
Tanto Sudán como Libia están en la lista de países que, según Washington, patrocinan el terrorismo internacional.
En 1986, aviones de Estados Unidos dispararon sobre "objetivos terroristas" en Trípoli y Bengazi, matando según Libia a más de 30 personas, entre ellas la hija adoptiva de Ghadafi.
Washington acusó a Ghadafi de ordenar, el 5 de abril de 1986, el bombardeo de una discoteca en Berlín occidental, donde murieron tres personas, incluido un soldado estadounidense.
Sudán también respalda a Libia en su enfrentamiento con Estados Unidos y Gran Bretaña por la entrega de dos sospechosos del atentado en 1988 contra un vuelo de la compañía Pan American, que cayó sobre Lockerbie, Escocia, causando la muerte de casi 300 personas.
Ante la negativa de Trípoli a entregar a los sospechosos, las sanciones de la ONU se endurecieron en 1993, y posteriormente, Estados Unidos autorizó sanciones contra las empresas de terceros países que inviertan en Libia.
El primer vicepresidente de Sudán, Alí Osman Mohamed Taha, declaró este viernes que su país necesita todo el apoyo que pueda obtener de amigos como Libia para entregar ayuda humanitaria en las zonas afectadas.
Agregó que el gobierno no puede adquirir los medicamentos necesarios para combatir la epidemia de enfermedades provocada por las intensas lluvias, que los meteorólogos describieron como las más copiosas de los últimos 40 años. (FIN/IPS/tra- en/nb/mn/ml/ip/98


