Una acción conjunta de fuerzas especializadas de Cuba y Estados Unidos permitió frustrar una operación de tráfico de indocumentados desde este país socialista a territorio estadounidense.
Diez personas fueron devueltas el jueves a la isla caribeña como resultado de la colaboración entre ambos países, informó este viernes el diario Granma, órgano oficial del gobernante Partido Comunista de Cuba.
La salida ilegal fue organizada desde Estados Unidos por el cubano José Ramón López Rodríguez, más conocido como Pipo "El Maceta", afirmaron las autoridades de migración de Cuba.
Rodríguez y su esposa tripulaban una lancha que recogió de mutuo acuerdo a los frustrados emigrantes en Cayo Sal, unos 300 kilómetros al noreste de La Habana. El viaje habría sido probablemente exitoso si la nave no se hubiera quedado sin combustible.
El grupo, formado por seis hombres, dos mujeres y dos niñas, fue capturado en alta mar por guardacostas estadounidenses y devueltos a sus lugares de residencia, según uno de los acuerdos migratorios vigentes entre La Habana y Washington.
La cuestión migratoria es la única de la agenda bilateral que puede renir ante una mesa de negociaciones a representantes de Cuba y Estados Unidos, dos países enfrentados desde hace casi 40 años.
Cuba y Estados Unidos firmaron dos acuerdos migratorios en esta década, que estipulan la repatriación de todos los emigrantes cubanos indocumentados que sean interceptados en alta mar y la entrega por Washington de un mínimo de 20.000 visas anuales para cubanos.
En esta coyuntura, con guardacostas vigilando las aguas del estrecho de la Florida, el contrabando de emigrantes a bordo de naves seguras y rápidas tiende al aumento y parece convertirse en un negocio lucrativo, aunque peligroso.
Para aquellas personas deseosas de abandonar Cuba y que no pueden obtener la visa de Estados Unidos, pagar 7.000 dólares o más por un pasaje directo al país en que desean vivir parece ser una buena inversión.
El pago se efectúa muchas veces en territorio estadounidense, y quien lo realiza es algún cubano dispuesto a costear la salida de la isla de algún familiar cercano e, incluso, enfrentar los gastos iniciales de un indocumentado en Estados Unidos.
A diferencia de otros extranjeros, los cubanos tienen en Estados Unidos el derecho de recibir asilo político y permiso de residencia al año y un día de su llegada a ese país, de acuerdo con el Acta de Ajuste Cubano, de los años 60.
Pero el privilegio desaparece si se prueba que el viaje está vinculado a alguna acción sancionada por la ley estadounidense, como puede ser el contrabando de indocumentados o el secuestro de alguna nave.
La última ronda de conversaciones migratorias entre Cuba y Estados Unidos, en junio, dedicó la mayor parte del tiempo al análisis de la tendencia al aumento del número de casos detectados de contrabando de indocumentados.
El presidente de la delegación cubana, Ricardo Alarcón, dijo que presentó pruebas específicas de que existen grupos y personas aisladas en el estado de Florida interesados en potenciar ese negocio.
El diario El Nuevo Herald, de Miami, afirmó el jueves que por tercera vez en menos de un mes Cuba interceptó a un residente del sur de Florida en sus aguas nacionales y lo está investigando por tráfico de indocumentados.
El Servicio de Guardacostas de Estados Unidos aseguró a El Nuevo Herald que Manuel Fonseca, de 42 años y de origen cubano, salió supuestamente de pesca el sábado y ahora se encuentra bajo custodia en Cuba.
El portavoz de los guardacostas, Jeff Hall, afirmó que con Fonseca suman cinco los cubanos residentes en el sur de Florida que Cuba detiene este año e investiga por tráfico de indocumentados.
Granma aseguró que en el último caso fueron devueltos a la isla los 10 indocumentados, que "trataron de engañar a autoridades norteamericanas, simulando que no tenían apoyo alguno del exterior".
Desde la firma del acuerdo migratorio del 2 de mayo de 1995, Estados Unidos ha devuelto a la isla 1.206 indocumentados cubanos.
Del total, 898 personas fueron interceptadas en alta mar por el servicio de guardacostas estadounidense y 318 devueltas tras penetrar en la base naval de Guantánamo, enclave militar que Estados Unidos mantiene en la isla.
Estadísticas de la guardia costera de Estados Unidos consignan un aumento de la cantidad de cubanos interceptados en alta mar, de 45 en el primer trimestre de 1997 a más de 120 en los primeros tres meses de este año. (FIN/IPS/da/ff/pr ip/98


