PERU: El necesario espacio político de las mujeres

Perú adoptará el camino de las cuotas de mujeres en las candidaturas parlamentarias para promover el desarrollo de la equidad de género en los órganos de desición política, según un proyecto de ley presentado al Congreso por el gobierno.

El proyecto, que recoge la recomendación de la Asamblea de la Unión Interparlamentaria Mundial realizada en febrero en Nueva Delhi, establece una cuota femenina de mujeres sólo en las listas electorales y no en el número de escaños, pero refuerza la imagen de que es necesario corregir la desproporción actual.

Las mujeres obtuvieron en 1955 el derecho al voto en Perú, donde el sufragio es universal y obligatorio, pero la mayor representación parlamentaria femenina alcanzada hasta ahora corresponde a la actual legislatura, donde hay 13 legisladoras en un Congreso de 120 miembros.

Entre los 2.400 candidatos al parlamento presentados por todos los partidos en las últimas elecciones, realizadas en 1995, sólo se incluyeron a 297 mujeres, algo menos del 13 por ciento.

Para modificar esa situación y cumplir los compromisos adoptados en Nueva Delhi, el presidente Alberto Fujimori entregó al Congreso un proyecto de ley según el cual, a partir de las elecciones del año 2000, el 25 por ciento de los integrantes de las listas de candidatos al parlamento deben ser mujeres.

"Las mujeres de Perú están avanzando para ocupar el espacio político que les corresponde y ya no es novedad en este país que se las designe ministras de Estado o presidan el parlamento, pero todavía no logran superar la desproporción frente a los varones", comenta el sociólogo Alberto Panessi.

"Si no promovemos el proceso, necesitaríamos otros 54 años para tener 30 parlamentarias, número equivalente al 25 por ciento de los escaños", comenta al respecto Martha Hildebrandt, vicepresidenta del Congreso y líder de la mayoría oficialista, quien presidió la delegación peruana a la reunión de Nueva Delhi.

La abrumadora mayoría del partido gobernante y el anunciado respaldo de un sector de la oposición, especialmente de las mujeres, garantizan que el mencionado proyecto será aprobado y regirá en las próximas elecciones, pero hay algunas discretas objeciones.

"No estoy en contra pero creo que hay que tener cautela, pues el sistema de cuotas implica un privilegio a un sector, y otros sectores, raciales, culturales o de cualquier índole, podrían pedir lo mismo, aduciendo que no se sienten representados y sería el caos", opina el periodista Guido Lombardi.

"Tampoco me gusta el sistemas de cuotas, pero es una fórmula transitoria, necesaria para corregir una desigualdad de hecho: la desproporción entre el número de ciudadanas peruanas y su representacion legislativa", replica Hildebrandt.

"Una vez alcanzada la equidad entre hombres y mujeres en los órganos de decisión política, este mecanismo de discriminacion positiva dejara de tener vigencia", añade.

Una encuesta efectuada por la Universidad Católica sobre actitudes del electorado frente a la cuestión de género reveló que el 40 por ciento de los votantes votaría por una mujer para la Presidencia y considera que las mujeres deberían tener igualdad proporcional en el parlamento.

Resulta significativo que, según dicha encuesta, la opinión de hombres y mujeres no difieren mucho.

"Es un avance notable. Pero el que admitan que votarían por una mujer no garantiza que lo hagan, como quedó demostrado en las pasadas elecciones, pues recuerdo que en una encuesta previa más del 30 por ciento contestó de igual manera y solo resultaron elegidas 13 mujeres", comenta Lombardi.

"Las mujeres resultan a veces más machistas que los hombres y no han apoyado hasta ahora a las candidaduras femeninas, a pesar de que existe el voto preferencial, por el cual los electores pueden seleccionar a cualquier miembro de una lista", expresa la abogada Inés Vélez.

"El machismo es una enfermedad intelectual y política de los hombres, pero que transmiten las mujeres, que no sólo toleran los privilegios masculinos sino que a veces hasta los defienden y se subordinan a la cultura patriarcal", comenta Hildebrandt.

"En consecuencia, no será suficiente abrir y promover los espacios políticos femeninos, sino también impulsar el desarrollo de la conciencia política femenina", concluye.

Rosa Dominga Trapazzo, dirigente de la organización cristiana de mujeres Talitha Cumi, concuerda con Hildebrandt en la imprtancia de la presencia de la mujer en las listas electorales de los partidos.

"Pero, debe estar acompañada de un proceso educativo que permita establecer que tanto hombres como mujeres deben tener las mismas oportunidades de desarrollo personal", comenta.

"El gobierno no sólo debe emitir leyes de promoción para las mujeres, sino también cambiar la mentalidad de los funcionarios que parecen creer que las mujeres no tenemos las mismas agallas y se meten en nuestras organizaciones', dice Rosa Espinal, quien preside de una red de comedores populares autogestionarios. (FIN/IPS/al/ag/ip-pr/97

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]