El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) cuestionó la reforma del organismo internacional, alegando que la agencia debe mantener una identidad separada de otros órganos de la ONU.
Carol Bellamy, directora ejecutiva de UNICEF, planteó la posición en un discurso ante el consejo directivo de la agencia.
Bellamy sostuvo que está a favor de muchos aspectos del proceso de reformas en curso de la ONU, pero criticó la intención de integrar el trabajo de varias agencias.
Una de las principales propuestas es la de fusionar a los consejos ejecutivos de varios organismos de la ONU en un consejo central, similar al que dirige el sistema del Banco Mundial. La medida fue propuesta por Maurice Strong, coordinador ejecutivo de la reforma del foro mundial.
Strong, que presentará un informe sobre las alternativas de reforma de la ONU al secretario general Kofi Annan a fines de junio, dijo que la fusión es necesaria para asegurar que la mayor cantidad de dinero se utilice para el desarrollo y no sólo para "mantener capas superpuestas de secretarías y consejos".
Pero para agencias como UNICEF, la cuestión central es si las organizaciones que trabajan efectivamente fuera de la secretaría central de la ONU lo seguirán haciendo tras la fusión, respondió Bellamy.
"Si la voz de UNICEF es acallada o paralizada, existe el peligro, real y actual, de que los niños dejen de ser una prioridad", argumentó. "Quedarán en segundo lugar en las listas de asuntos de desarrollo y derechos humanos de todos los países", agregó.
Tal como está planteada, sostuvo, la reforma cuestiona el derecho de las agencias especializadas a realizar sus propias operaciones en cada país y a tratar con las autoridades por su cuenta.
"Es nuestro deseo que en una estructura futura se pueda mantener el mismo grado de conocimiento especializado, respaldo y diálogo extrapolítico", dijo.
UNICEF necesita tener acceso a los máximos dirigentes políticos de los países en que trabaja y debe permanecer "fuerte e identificable" en el ámbito social y económico de estas naciones para conseguir sus metas de protección de la infancia, afirmó Bellamy.
La directora de UNICEF también sostuvo que la organización debe tener la facultad de conseguir fondos para un "programa propio y único".
"Si UNICEF tiene que pedir autorización antes de tomar medidas para los niños (…) entonces esta organización será una UNICEF muy distinta", advirtió.
Esta semana en Ginebra, Strong no descartó que se pueda mantener la "naturaleza característica" de agencias como UNICEF o el Programa Mundial de Alimentos. Pero "existe la cuestión de si ello debe ser el pretexto para la plena independencia y autonomía", agregó.
El programa de reformas se basa en la idea de que muchos órganos de la ONU llevan a cabo funciones similares o anticuadas, y que podrían ser eliminados gradualmente sin gran perjuicio para la labor del foro mundial.
La propuesta cuenta con el respaldo del Congreso de Estados Unidos, que aún debe unos mil millones de dólares a la ONU y exige la reforma de la misma antes de entregar el dinero.
Irónicamente, la primera en objetar la reforma fue una política estadounidense. Bellamy lideró el Consejo Municipal de Nueva York.
La objeción de UNICEF, que obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1965 y goza de la atención y el respaldo de celebridades internacionales, es difícil de obviar dado el prestigio de la agencia.
Otros empleados de las agencias de la ONU se quejaron en privado de que los empleos creados por la Asamblea General de 185 naciones podrían ser eliminados principalmente debido a la disconformidad de un solo país.
Annan, que anunciará las recomendaciones para la reforma el 16 de julio, está bajo presión para acomodar a agencias que demandan continuar existiendo y complacer a políticos de Estados Unidos capaces de negar al organismo mundial los fondos que necesita para manenterse en pie.
Estados Unidos es responsable de un cuarto del presupuesto de la ONU, y más de 30 por ciento de sus gastos en misiones de paz.
Varias agencias podrían desaparecer. La Organización para el Desarrollo Industrial (ONUDI), dijo este miércoles Strong, "deberá morir si no es reformada".
Otras agencias enfrentan fusiones. Fuentes en Nueva York afirman que el Fondo para la Población (FNUAP), durante largo tiempo blanco de los republicanos del Congreso de Estados Unidos por su promoción de la planificación familiar, podría ser pronto unido a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La directora de FNUAP, Nafis Sadik, se presenta como candidata de Pakistán en el proceso de selección para reemplazar a Hiroshi Nakajima en la jefatura de la OMS.
Mientras, la oficina del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) tendría bajo su órbita a UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos y el Departamento de Asuntos Humanitarios en el tratamiento de situaciones de emergencia, dijo Strong. (FIN/IPS/tra-en/fah/yjc/lp-ip-dv/97


