El "Pilar de la Vergüenza", una escultura en piedra de ocho metros de alto, se convirtió en el centro de una batalla por preservar la libertad de expresión de Hong Kong y su derecho a conmemorar la masacre de Tiananmen, menos de un mes antes de la entrega del territorio a China.
El fenómeno recuerda uno similar ocurrido en el continente, en que la "Diosa de la Democracia", una réplica de la Estatua de la Libertad estadounidense, adquirió un significado simbólico del movimiento democrático aplastado por el ejértico de China hace ocho años.
El pilar de piedra, esculpido con rostros grotescos y cuerpos contorsionados -una imagen gráfica de la agonía el pasado-, fue descubierto públicamente el 4 de junio, durante una vigila con velas en conmemoración de los cientos de personas muertas en la plaza de Tiananmen, en 1989 en Beijing.
Más de 50.000 personas participaron en la vigilia, un acontecimiento anual en Hong Kong que muchos teman sea suprimido el año próximo. La escultura es ahora punto de reunión de residentes de Hong Kong preocupados por su futuro tras la entrega, el 30 de junio.
El "Pilar de la Vergüenza", obra del escultor danés Jens Galshiot, fue auspiciado por la Alianza de Hong Kong en Respaldo del Movimiento Democrático Patriótico en China, calificada por Beijing como "organización subversiva".
La Alianza prometió mantener la escultura en Hong Kong, mientras la búsqueda de un sitio permanente la convirtió en un símbolo aún más grande que su tamaño real.
Muchos insisten en que seguirán conmemorando la masacre bajo el gobierno chino, aunque tengan que recurrir a la "desobediencia civil" para hacerlo.
Pero la saga de la escultura es un indicio de lo que podría venir, en particular porque las complicaciones ocurren incluso antres de la entrega de Hong Kong a China.
La Alianza había solicitado a las autoridades municipales colocar la escultura en dos parques públicos antes de la vigilia del 4 de junio, pero ambas solicitudes fueron rechazadas. Según un concejal, el pilar es "demasiado horrendo" y no refleja "el ánimo entusiasta" de la entrega a China.
Oscar Ho, director de exhibiciones del Centro de Artes de Hong Kong, dijo que los concejales utilizaron una razón política para rechazar la exposición pública de la obra de arte.
El propio Ho rechazó la estatua para exhibición en el Centro de Arte por razones estéticas. "Las imágenes no ofrecen una nueva forma de revelar ideas políticas", dijo.
No obstante, añadió que la escultura cumple un papel útil. "Lo considero arte de acción. Una pieza para contemplar, una especie de trampa deliberada en la cual el municipio cayó directamente".
Pero pocos discuten el mérito artístico de la pieza, que llegó en barco desde Dinamarca hace una semana.
Quienes luchan por el derecho a exhibir la escultura en un sitio público defienden el derecho de expresión de Hong Kong, y creen que quienes se oponen intentan silenciarlo ahora y en el futuro.
Este jueves la escultura se convirtió en causa de un enfrentamiento entre estudiantes y la policía. Unos 500 estudiantes de la Universidad de Hong Kong chocaron con la policía mientras intentaban llevar la pieza al campus de la universidad a bordo de un camión.
Los estudiantes obtuvieron una gran victoria cuando la policía finalmente permitió el ingreso del camión.
Pero la escultura aún no está en pie, y yace en dos piezas en un podio. La vicepresidenta de la asociación de estudiantes, Linda Wong, sostuvo que "tenemos el total derecho de colocar el pilar en cualquier sitio dentro del campus".
Las autoridades de la universidad insisten en que la prohibición está basada en razones de seguridad, y que la escultura en dos bloques de piedra puede dañar el podio. Además, advirtieron que tendrán que tomar medidas si la escultura se erige sin aprobación.
Los estudiantes señalan que las autoridades de la universidad han intentado prohibir la libertad de expresión en otras formas en las últimas semanas.
La universidad retiró pinturas de la "Diosa de la Democracia" a comienzos de este mes, y los estudiantes la acusaron de censura cuando tapó consignas contra Beijing.
La Universidad Politécnica de Hong Kong también prohibió la instalación de un puesto de camisetas que la organización defensora de los derechos humanos Amnesty International intentaba instalar en el campus, en colaboración con la organización de estudiantes.
Los vicerrectores de ambas universidades son miembros del Comité Preparatorio seleccionado por China para preparar la transición al dominio chino.
El presidente de la Alianza, Szeto Wah, prometió mantener el "Pilar de la Vergüenza" en Hong Kong como símbolo del grado de tolerancia de los derechos humanos y la libertad de las autoridades. (FIN/IPS/tra-en/ys/ral/lp/ip-hd/97


