RELIGION: Llegó la hora de la reconciliación para los cristianos

Las iglesias cristianas de Europa relanzarán el diálogo ecuménico con un llamado a la reconciliación fundado en la justicia social, que se divulgará en la segunda Asamblea Ecuménica Europea, a realizarse en Graz, Austria, del 23 al 29 de junio.

Unos 700 delegados de las iglesias y decenas de miles de fieles participarán de la Asamblea, la primera en su tipo desde la desaparición de los regímenes comunistas en Europa oriental.

Las iglesias cristianas de Europa occidental, central y oriental tienen que trabajar juntas para afrontar los «temas candentes» de la religión y de la sociedad, justificó Jean Fischer, secretario general la Conferencia de Iglesias Europeas (CIE).

Entre las preocupaciones europeas que reclaman respuesta de las iglesias, Fischer mencionó el desempleo, la expansión de la pobreza y el aumento de la injusticia social.

La CIE, integrada por 119 iglesias de Europa y que reúne a ortodoxos, anglicanos, protestantes y católicos, y el Consejo de Conferencias de Obispos Europeos, al cual también adhieren los obispos católicos romanos, son los organizadores del encuentro de Graz.

Desde 1989, cuando se realizó la primera Asamblea Ecuménica Europea, en Basilea, Suiza, las iglesias han crecido en los países de Europa del este, observó una fuente allegada al Consejo Mundial de Iglesias (CMI).

La caída de los regímenes comunistas mostró que en Europa oriental había «represión abierta o encubierta de la expresión religiosa de los pueblos», pero los frutos que trae el capitalismo «son preocupantes».

En Rusia, sostuvo la fuente, crecen la mafia, el lavado de dinero, la prostitución, la corrupción y la división de la sociedad. Ante ese cuadro, dijo, las iglesias intentan responder con la reconstrucción de las fibras sociales.

Junto con las ollas populares, la Iglesia Ortodoxa Rusa administra hoy hospitales, orfanatos y casas de ancianos que antes estaban en manos del Estado.

Las iglesias siempre existieron en los países socialistas, pero con grandes limitaciones, refirió la fuente. Podían reunirse en el templo únicamente para la liturgia y la adoración, lo que restringía el papel de la iglesia como servidora de los pobres y voz de la justicia.

En la sesión de apertura de Graz hablará el Patriarca Alexis II de Moscú y de toda Rusia, jefe de la Iglesia Ortodoxa Rusa, quien compartirá la tribuna con el arzobispo católico de Milán, cardenal Carlo María Martini.

El otro gran dirigente de los ortodoxos, el Patriarca Ecuménico Bartolomeo, de Constantinopla, anunció también su presencia en el encuentro de Austria, organizado bajo el lema «Reconciliación, don de Dios y fuente de nueva vida».

La iglesia de Armenia estará representada por su Patriarca Supremo, el Catolicós Karenin I.

El proceso de reconciliación entre cristianos fue favorecido por el Concilio Vaticano II, celebrado entre 1962 y 1965, recordó la fuente del CMI. Desde entonces, la Iglesia Católica dejó de hablar de «herejes», para referirse a los cristianos que no reconocen la autoridad del Papa, y pasó a llamarlos «hermanos separados».

La apertura de la Iglesia Católica favoreció la unidad de las iglesias, aunque el Concilio Vaticano II «no ha sido seguido por todos los episcopados, ni tampoco por los papados», agregó.

El actual Papa, Juan Pablo II, reafirma la vocación ecuménica del catolicismo, pero «en otros momentos refleja las tendencias más tradicionales y conservadoras de la Iglesia Católica», comentó la fuente.

Algunas decisiones de Roma crean tensiones entre el ecumenismo y las posiciones tradicionalistas. Por ejemplo, los renovadores fueron desplazados por conservadores, muchos de ellos miembros del Opus Dei, al designarse nuevos obispos para América Latina, dijo el representante del CMI.

El tema del ecumenismo en el plano internacional será evaluado el año próximo en la octava Asamblea del CMI, que se realizará en Harare, con participación de todas las iglesias del mundo.

La Iglesia Católica no pertenece de manera oficial al CMI, pero participa en numerosas actividades comunes.

La iglesia romana tiene representantes en la Comisión de Fe y Constitución del CMI, que se ocupa de la discusión teológica e histórica de las divisiones de las iglesias y de los acuerdos concertados.

En la asamblea de Harare se evaluará la marcha de las relaciones intereclesiásticas, el diálogo que los cristianos sostienen con «gente de fe diferente», como musulmanes, budistas y judíos.

La Oficina de Relaciones Intereclesiásticas del CMI trabaja en el fomento del diálogo y de la cooperación entre creyentes de fe distinta pero unidos por intereses comunes, como la destrucción ambiental, el peligro nuclear y el consumismo.

Respecto de otras creencias, la Conferencia de Iglesias Europeas previno contra las sectas, «nuevas comunidades religiosas no cristianas que perturban el trabajo misionero de muchas iglesias y dificultan la cooperación ecuménica a nivel local». (FIN/IPS/pc/ff/cr/97

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