ZAIRE: Oposición se pronuncia por la guerra civil

Una coalición opositora rechazó en Zaire las gestiones de paz de la comunidad internacional y se pronunció por la guerra, para acabar con el "reinado" de 32 años del presidente Mobutu Sese Seko.

"La catástrofica situación" de Zaire y los conflictos de la región de los Grandes Lagos no se resolverán sin "la total destrucción de la dictadura genocida de Mobutu y del sistema político-militar en que se apoya", afirmó Jacques Matanda-ma- Mboyo, presidente de la Coordinadora Nacional del Frente Popular (CNR).

Los integrantes de la CNR, que han tomado las armas, son conocidos como "lumumbistas", por Patrice Lumumba, el primer ministro que condujo a Zaire a su independencia de Bélgica. Lumumba, héroe de Africa, asesinado en 1961, fue en su tiempo la principal figura del nacionalismo en el continente.

Mboyo advirtió a IPS que el diálogo preconizado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), Estados Unidos y países africanos para poner fin a los combates en el oriente de Zaire podría detener "los vientos de cambio" que soplan en el país.

El gobierno de Zaire enfrenta la rebelión en el este del país de las Fuerzas Armadas Democráticas para la Liberación de Congo- Zaire (ADFL), representantes de la minoría étnica banyamulenge.

El diálogo sólo beneficiaría al mando de las fuerzas gubernamentales y libraría a Mobutu de las acusaciones de corrupción y de violación de los derechos humanos, arguyó Mboyo.

Según aseguró, el presidente de Zaire tuvo intervención en las guerras de Angola, Burundi y Ruanda. Mobutu debe ser sometido a una corte de justicia semejante al tribunal internacional creado por la ONU en Arusha, Tanzania, para juzgar los crímenes de guerra en Ruanda, agregó.

Zaire colaboró en el entrenamiento y rearme de los soldados y de los milicianos hutus acusados del genocidio de 1994 en Ruanda que se refugiaron en su territorio tras ser derrotados en la guerra civil de su país.

Laurent Kabila, líder de las ADFL, está dispuesto a continuar la lucha armada hasta el derrocamiento de Mobutu, aseguró un dirigente de derechos humanos.

"Los conflictos deben ser resueltos por la vía pacífica, pero Kabila ha excluido toda forma de negociación" con Mobutu, advirtió la fuente.

Frederic Mwanawata, ex gobernador de la provincia de Kivú del Sur y firme partidario de Mobutu, tampoco acepta el diálogo con los rebeldes. Según Mwanawata, el gobierno sólo debe negociar con Burundi, Ruanda y Uganda, para que esos tres países fronterizos pongan fin a su "agresión" a Zaire.

Las autoridades de Zaire acusaron a Burundi, Ruanda y Uganda de apoyar a los insurgentes y de invadir su territorio, pero la denuncia fue rechazada por los tres gobiernos afectados.

Las ADFL, que controlan una extensa franja de territorio en la frontera de Zaire con esas tres naciones, se levantaron en armas cuando el gobierno anunció la expulsión del país de los banyamulenge, tras privarlos de derechos civiles.

Los banyamulenge, emparentados con los tutsis, que controlan el gobierno en Burundi y Ruanda, residen en el oriente de Zaire desde hace 200 años.

Kanyamanza Mikekemo, director del Centro de Estudios Políticos, de Ruanda, interpretó el esfuerzo internacional por resolver la crisis de Zaire como una tentativa de países europeos por salvar el régimen de Mobutu.

"Los padrinos políticos de Mobutu en Europa occidental comprendieron que la dictadura (de Mobutu) está amenazada de muerte y lanzaron un esfuerzo supremo por salvar al principal entre los regímenes neocoloniales" de Africa, dijo Mikekemo. (FIN/IPS/tra-en/jbk/pm/ff/ip/97

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