NICARAGUA: Riesgo de fractura posterga renovación del FSLN

Siete años después de su primera derrota electoral, el izquierdista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua aún discute el tipo de oposición que debe hacer, y posterga la renovación de su cúpula dirigente.

La actual dirección nacional del FSLN, gobernante entre 1979 y 1990, surgió del congreso extraordinario realizado por el partido en mayo de 1994 con participación de 300 delegados. El ex presidente Daniel Ortega fue confirmado en esa ocasión como secretario general.

Según los estatutos del partido, el congreso debe reunirse nuevamente en mayo de este año, para renovar la dirección nacional y sus estructuras intermedias. Pero esa cita estratégica está en duda.

"No sabemos cuándo será, aún no está definida la fecha (del congreso). No hay prisa, porque correríamos el peligro de una fractura en el sandinismo y eso no nos conviene", dijo a IPS Lumberto Campbell, miembro de la dirección nacional.

"En estos momentos, todos nuestros esfuerzos y energías deben concentrarse en la defensa de la propiedad", declaró Campbell, también diputado sandinista al Parlamento Centroamericano.

El FSLN entiende por "defensa de la propiedad" su apoyo a los titulares de tierras, empresas y viviendas distribuidas por su gobierno tras ser confiscadas a los dueños originales.

El problema de las propiedades confiscadas en la década de 1980 es el más difícil entre los que separan a los sandinistas del gobierno del conservador Arnoldo Alemán y materia central del diálogo que las dos partes reanudarán este jueves.

El FSLN solicitó suspender los procesos judiciales de desalojo de los actuales ocupantes, y que el Estado se haga cargo de la indemnización a los propietarios anteriores.

El congreso extraordinario de mayo de 1994 marcó la división del FSLN. Allí surgió la corriente "moderada" del ex vicepresidente Sergio Ramírez, que se transformó luego en el Movimiento Renovador Sandinista.

Aunque el partido no desea debatir públicamente las causas de su derrota en las elecciones generales de octubre, que dieron el triunfo a Alemán, algunos sectores internos exigen el análisis a fondo del asunto.

"Algo está pasando en nuestra dirigencia que no logra definir una estrategia electoral para retomar el poder por la vía de los votos", comentó Carlos Guadamuz, ex candidato a la alcaldía de Managua.

La derrota en las elecciones de 1990 y de 1996 "debe llamarnos a la reflexión", observó Guadamuz, miembro del concejo municipal de la capital.

El sandinismo, que tomó el poder por las armas en 1979, triunfó en los comicios de 1984 con 66,9 por ciento de los votos emitidos. Pero seis años después, el 25 de febrero de 1990, su caudal electoral se redujo a 40,8 por ciento y debió ceder el gobierno a Violeta Chamorro.

En octubre de 1966, el FSLN obtuvo 37,8 por ciento del total de votos y su candidato a la presidencia, Ortega, fue vencido por Alemán, de la Alianza Liberal. Las próximas elecciones presidenciales se realizarán en el 2001.

"Hay cosas que componer en el partido, hay síntomas de un partido enfermo", afirmó Guadamuz.

"Si no queremos que el Frente Sandinista se convierta en un grupúsculo, como desgraciadamente ha sucedido con la izquierda latinoamericana, hay que curar al partido de sus enfermedades", agregó.

Al igual que Guadamuz, quien permaneció siete años en prisión junto a Ortega, cuando el FSLN combatía la dictadura de Anastasio Somoza, seis de cada diez nicaragüenses creen que el sandinismo debe renovarse.

En efecto, 62 por ciento de las personas consultadas por la firma encuestadora Demoscopía opinaron que el FSLN debe renovar por su dirección nacional. Casi 30 por ciento de quienes se pronunciaron de ese modo también señalaron que es necesario elegir un nuevo secretario general, en reemplazo de Ortega.

Pero la gran mayoría de los sandinistas son favorables a Ortega y lo apoyarían en una eventual elección interna. También son partidarios de una férrea oposición a la administración de Alemán, a quien acusan de ganar las elecciones de forma "fraudulenta".

El FSLN cree que Alemán propicia el "regreso del somocismo", la dinastía que gobernó Nicaragua prácticamente a su antojo desde 1937 hasta 1979.

Así mismo, exhortó a sus simpatizantes a conformar comites de lucha para enfrentar los desalojos y la devolución de las propiedades confiscadas en la década pasada.

"No se equivoquen. El FSLN no permitirá los despojos de tierras, lotes, empresas de trabajadores, ni de casas", advirtió Ortega en una concentración política realizada el día 21.

De acuerdo con información oficial, el gobierno sandinista distribuyó las tierras y viviendas confiscadas entre 184.000 personas. Más de 5.500 personas naturales y jurídicas reclaman la devolución de unas 16.000 propiedades.

El ex presidente atribuyó al gobierno del estancamiento del diálogo que las dos partes comenzaron a finales de enero para asegurar la "gobernabilidad" del país y resolver el caso de las propiedades confiscadas.

El vicepresidente Enrique Bolaños, jefe de la delegación gubernamental en la mesa de negociaciones, aseguró que el diálogo se reanudará este jueves, y se mostró optimista. (FIN/IPS/rf/ff/ip/97

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