Al menos un muerto y más de 30 heridos dejó como saldo en Guatemala el violento desalojo por las fuerzas de seguridad de unas 250 familias campesinas que ocupaban tierras en el oeste de este país centroamericano.
Unos 400 agentes de las Fuerzas de Reacción Inmediata y del Comando de Operaciones Conjuntas se presentaron este miércoles en el parcelamiento La Blanca, en el departamento de San Marcos, para desalojar a los campesinos por orden judicial y el enfrentamiento murió el trabajador Mauricio Godoy, de 30 años.
Las fuerzas de seguridad estaban acompañadas por delegados de la Misión de Naciones Unidas para la Verificación de los Derechos Humanos en Guatemala (MINUGUA) y de la Procuraduría de los Derechos Humanos, que aún no han dado su versión de los hechos.
En la tarde del miércoles, cuando fracasaron las negociaciones entre fuerzas de seguridad y los campesinos, se produjo una batalla con machetes, piedras y bombas molotov, según versiones de prensa. En el lugar falleció Godoy por heridas de bala.
Según las autoridades, 15 personas resultaron lesionadas, incluidos siete policías, y 20 campesinos fueron detenidos.
El director de la Policía Nacional, Angel Conte, dijo este jueves que se está investigando los hechos, pero aseguró que los funcionarios fueron atacados con bombas molotov lanzadas con morteros caseros y carabinas.
Las familias campesinas que reclaman esas tierras, ocupaban el parcelamiento La Blanca desde hace siete meses, pues según ellos cuentan con títulos de propiedad que les fueron extendidos hace 40 años.
La Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC) expresó en un comunicado que los campesinos fueron atacados por cientos de policías porque desde el 18 de febrero habían "recuperado sus tierras" que el INTA adjudicó a terratenientes.
La CONIC denunció que el gobierno del presidente Alvaro Arzú, "está ofreciendo una paz de papel para que la gocen los ricos", mientras a los pobres les "resuelve los problemas con balas, sangre y sacrificio de más vidas humanas".
El vocero del INTA, Víctor Hugo Juárez, dijo este jueves a IPS que la institución no puede hacer nada en ese caso "porque se trata de una propiedad privada y los propietarios de las parcelas tomaron las medidas correspondientes y solicitaron el desalojo".
"A los campesinos se les notificó con anticipación lo que iba a suceder, pero no hicieron caso", agregó.
En Guatemala, los conflictos por tierras entre campesinos que las reclaman y sus propietarios han ido en aumento y hay más de 20 propiedades ocupadas en el interior del país, la mayoría coordinadas por el CONIC.
Durante este año se produjeron varios desalojos de tierras ocupadas, algunos de ellos violentos, como el ocurrido en abril en la finca El Tablero, también en San Marcos, donde resultaron muertos un comisario de la policía y un campesino.
La Coordinadora de Asociaciones Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) considera que el problema de la tierra, tal como lo están tratando las organizaciones populares, no es viable.
Mientras tanto, los campesinos agrupados en CONIC aseguran que continuarán con las ocupaciones, bajo el lema "por el derecho a la recuperación de la madre tierra". (FIN/IPS/cz/ag/ip/96


