El Banco Mundial, tras un año de cambios, está "más fuerte, más ágil, más efectivo en la respuesta a las necesidades de los clientes de los países en desarrollo", sostuvo hoy su presidente, James Wolfensohn.
El Banco Mundial lanzó este jueves su informe anual para el año fiscal 1996, que finalizó el 30 de junio, en el cual detalla una "agenda de cambios" seguida en el interés de mejorar sus servicios.
En un escenario de crecientes flujos de inversión privada y decreciente ayuda oficial a los países pobres, la institución financiera aumentó sus desembolsos en respaldo a proyectos de desarrollo, dijo esta semana a los periodistas el director ejecutivo Gautam Kaji.
La institución también apoyó a su filial de préstamos blandos, la Asociación Internacional para el Desarrollo (IDA), y expandió sus asociaciones con el sector privado, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), añadió Kaji.
En total, el Banco Mundial desembolsó más de 19.000 millones de dólares para países en desarrollo en el año fiscal 1996, más que en el año anterior, según Kaji.
De esta cantidad, unos 13.400 millones de dólares provinieron de la principal agencia del Banco Mundial, el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (BIRD), y 5.900 millones de la IDA.
Interrogado sobre los ingresos de la institución en relación a sus desembolsos, Kajid dijo que "estoy seguro de que en partes significativas del mundo, las transferencias netas continúan a favor del Banco".
En efecto, el Banco recibió 2.120 millones de dólares más en intereses y pagos de préstamos de sus ex y actuales beneficiarios durante el año fiscal 1996 en relación a lo entregado, elevando sus ganancias netas totales de 1991 a unos 13.620 millones de dólares.
La mayor afluencia al Banco provino de América Latina y el Caribe. El año pasado, la región transfirió 2.84 millones de dólares a la institución. En 1991-96, sus transferencias netas alcanzaron 17.930 millones de dólares.
El este de Asia y el Pacífico, que incluye a países como Corea del Sur y Singapur que ya no toman créditos del Banco, transfirieron 925 millones de dólares en 1996, elevando su total de 1991-96 a 3.400 millones de dólares.
Medio Oriente y el norte de Africa transfirieron 253 millones de dólares el año pasado, y 2.510 millones de dólares en 1991-96.
El sur de Asia tmabién pagó al Banco 424 millones de dólares más que lo recibido en nuevos préstamos, pero su transferencia neta para 1991-96 superó los 4.000 millones de dólares.
Africa subsahariana acumuló una transferencia neta de 1.040 millones de dólares en 1995, elevando el flujo 1991-96 a 5.600 millones.
Las transferencias netas a Europa y Asia Central, que incluyen la mayoría de los nuevos miembros del Banco, alcanzaron 1.280 millones de dólares en 1995, y 591 millones en el período 1991-96.
Entre las rápidas respuestas del Banco a sus clientes se incluye la creación de un fondo de 150 millones de dólares para Bosnia en tres meses tras la firma de los acuerdos de paz de Dayton en diciembre de 1995, y antes de la admisión del país a la institución.
Asimismo, el Banco movilizó unos 150 millones de dólares en fondos de emergencia y préstamos blandos para Cisjordania y la franja de Gaza.
Como evidencia de que el Banco está "mejorando en participación popular", Kaji señaló que diversas ONG están involucradas en 111 de los 256 proyectos aprobados el año pasado.
En 1995, la institución entregó unos 600 millones de dólares en ingresos netos para el nuevo presupuesto de la IDA, del período 1997-99. El Banco se vio obligado a cubrir compromisos incumplidos de países donantes, que aún deben 935 millones del anterior presupuesto de la IDA.
El presupuesto 1997-99 de la IDA, de unos 20.000 millones de dólares, sólo financiará actividades ya planificadas, ya que los fondos no alcanzan para nuevos créditos o nuevas necesidades.
El Banco Mundial asignó las ganancias operativas, pero no tocó sus reservas, dijo Kaji.
Kaji manifestó preocupación sobre la reducción de la asistencia oficial al desarrollo (AOD). Los flujos privados al Tercer Mundo superaron la AOD, pero son "destinados a unos pocos países y sectores, por lo cual hay una tremenda necesidad de AOD".
No obstante, el director ejecutivo observa "mayor lugar para el sector privado en más países y sectores", incluyendo el abastecimiento urbano de agua potable.
La filial del sector privado del Banco, la Corporación Financiera Internacional (CFI), realiza esta semana en Washington un seminario sobre inversión para explorar oportunidades privadas en infraestructura.
Mientras, la Agencia Multilateral de Garantías de Inversión del Banco procura estimular la inversión de corporaciones multilaterales en el Tercer Mundo, mediante el incremento de su capital de base y su capacidad de entregar créditos parciales y seguros contra riesgos políticos.
Aunque logre lo que pretende, no extenderá la cobertura a corporaciones que deseen invertir en los países más pobres, la mayoría africanos.
"No hay una institución de garantía para los países de la IDA", dijo Kaji. Al 30 de junio, la Agencia Multilateral tenía 134 países miembros, la IDA 159, y el BIRD 180. (FIN/IPS/tra-en/aa/jl/lp/if/96


