COMERCIO: Colombia objeta nuevos temas en reunión de Singapur

Colombia, que preside en la actualidad el Movimiento de Paises No Alineados (Noal), pidió cautela en la incorporación de temas propuestos por los países desarrollados en las negociaciones comerciales internacionales de Singapur, en diciembre.

Por lo pronto, el ministro de Comercio Exterior colombiano, Morris Harf, advirtió que "el tema de los estándares laborales no corresponde al ámbito de la Organización Mundial de Comercio (OMC)", que organiza la reunión ministerial en el país asiático.

La posición de Colombia es compartida "sin lugar a dudas" por la mayoría de los países Noal, con los cuales "se mantienen en forma permanente consultas para llevar una posición conjunta a Singapur", dijo.

Los países desarrollodos tienen interés en abrir discusiones en Singapur sobre las normas laborales y el tema ambiental. Pero las naciones en vías de desarrollo estiman que no es oportuno entablar en este momento esas negociaciones, explicó Harf.

El representante de Bogotá objetó también la incorporación de los temas de las inversiones y de la competencia a la agenda de Singapur.

El funcionario colombiano, acompañado del viceministro de su cartera, Felipe Jaramillo, asistió esta semana en Ginebra a la revisión periódica de la política comercial de su país en la OMC.

Colombia estima que el núcleo de trabajos de la conferencia ministerial de Singapur debe referirse al análisis de la implementación de los Acuerdos de la Ronda Uruguay, concluida en Marrakech, Marruecos, en diciembre de 1993.

El gobierno de Bogotá confía que los planteamientos y propuestas de nuevos temas en áreas de negociación "sean evaluados con la mayor cautela y conciencia sobre las dificultades y limitaciones de los países en desarrollo".

La cuestión de los "estándares laborales", conocida también como cláusula social, es impulsada en particular por Estados Unidos y Francia, que pretenden establecer condicionamientos al comercio internacional determinados por el cumplimiento de normas laborales.

Respecto a las normas laborales, Harf dijo que los países ricos las pueden considerar como restricciones al libre comercio, mientras que son ventajas comparativas de los países pobres que tienen costos laborales inferiores.

Sin embargo, previno, existe el riesgo de que los países desarrollados impongan tarifas no compensatorias por los costos inferiores de la producción de bienes en los países en vías de desarrollo.

Del tema ambiental, precisó que no se oponen a discutirlo. Sin embargo, mientras no haya principios fundamentales convenidos que rijan la cuestión ambiental indicó que no pueden permitir que "se impongan a los países pobres los estándares fijados por los ricos".

De todos modos, el tema ambiental sigue a estudio de la OMC y del Noal, indicó el ministro.

El embajador de Colombia ante la OMC, Nestor Osorio, precisó que los trabajos del Comité de Comercio y Medio Ambiente de la OMC "no han llegado a un punto como para que se pueda pensar en reformas que introduzcan medidas específicas al comercio y al ambiente".

El ministro colombiano estimó "prematura" la idea de una nueva ronda de negociaciones comerciales que suceda a la Ronda Uruguay, abierta en Punta del Este en 1986.

Harf negó que las negociaciones multilaterales de servicios en la OMC hayan fracasado, en particular en el caso de las telecomunicaciones, que fueron postergadas hasta febrero próximo por falta de un acuerdo.

Colombia hizo una presentación de manera oportuna en la negociación de telecomunicaciones y está dispuesta a entregar una propuesta adicional dentro del plazo, explicó.

Sin embargo, "nuestros países siguen siendo vulnerables en los sectores básicos", recordó el ministro y comparó los diferentes puntos de partida de Colombia y Estados Unidos en el sector de telecomunicaciones.

El hecho de que Estados Unidos haya aprobado una ley para abrir sus telecomunicaciones "es diferente o es una propuesta desigual" respecto a la realidad colombiana.

Insistió en la desproporción de pensar en una inversión colombiana en el sector telecomunicaciones de Estados Unidos comparada con la perspectiva inversa de capitales estadounidenses en el mismo rubro de Colombia.

Colombia, dijo, propicia la apertura a la participación extranjera "pero de una manera que no desproteja los intereses nacionales".

El embajador Osorio indicó que en las negociaciones de los sectores financiero y telecomunicaciones de la OMC, "los grandes posibles ganadores, Estados Unidos y la Unión Europea", trataron de encontrar lo que ellos llaman "la obtención de la masa crítica".

La masa crítica significa, afirmó Osorio, que los países asiáticos, los latinoamericanos y los africanos se abran "de una forma tal que ellos puedan colocar todas sus compañias multinacionales que están listas para aprovechar de esos mercados".

El diplomático insistió en que Colombia tiene una política de inversión extranjera, pero "una cosa distinta es consolidar en la OMC el 100 por ciento extranjero en todas las inversiones".

Harf aseguró que en la revisión de su política comercial, Colombia "respondió exitosamente a todas las exigencias de las normas de la OMC".

La presidenta del Organo de Revisión de Política Comercial, la embajadora irlandesa Anne Anderson, confirmó que el cuerpo había verificado los progresos en materia de apertura de mercados que Colombia había logrado desde el examen anterior, en 1990. (FIN/IPS/pc/ag/if/96

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