CHINA: Beijing prohibe fumar, incluso por la fuerza

Las autoridades de la capital china han organizado un nuevo ejército cuyo objetivo es mantener los lugares públicos libres del humo del tabaco.

El gobierno comunal de Beijing aprobó en mayo una amplia prohibición de fumar en lugares públicos y movilizó más de 80.000 personas para la campaña. Además, designó 16 grandes hospitales para que ayuden a aquellos fumadores con dificultades de dejar el vicio o que padecen crisis de abstinencia.

Con un propósito destinado a 350 millones de fumadores, China se ha embarcado en una campaña para erradicar la epidemia de tabaquismo en el país más populoso del mundo, con 1.200 millones de personas.

Beijing, una ciudad con ocho millones de habitantes, es la número 26 en China que introdujo severas normas que prohiben fumar en público. Sin embargo, es la primera urbe que impone la restricción por una ley aprobada en diciembre por el Congreso Municipal del Pueblo.

Para hacer cumplir la medida y multar a los infractores, un ejército de más de 80.000 personas fue entrenado y enviado a los centros comerciales, hospitales, escuelas, estaciones ferroviarias y otros lugares públicos en torno a la ciudad.

Grupos de voluntarios distribuyeron millones de panfletos en las calles advirtiendo a peatones y conductores del peligro de fumar.

Los lugares prohibidos son hospitales, escuelas, centros de reunión, teatros, tiendas y transportes públicos. Restaurantes y ciertas oficinas aun no fueron cubiertos por problemas de control.

Un oficinista de 29 años en Beijing se mostró particularmente satisfecho con la prohibición.

"Me siento feliz porque ya no estaré inmerso en nubes de humo en oficinas y lugares públicos", expresó Xie Jinjin, una empleada que es alérgica al humo del cigarrillo. Delante de la puerta de su despacho ahora pende un cartel que dice "Prohibido Fumar".

"Ya no necesito limpiar ceniceros repletos de colillas porque de ahora en adelante nadie los usará", dijo un trabajador sanitario en una agencia gubernamental.

Los fumadores que no acaten la prohibición seran multados con el equivalente de 1,20 dólares, mientras los infractores institucionales deberán pagar hasta 600 dólares.

"Nuestro principio es combinar la restricción con la persuasión, limitándonos a las áreas donde no se fuma y controlándolas rigurosamente para luego extenderlas gradualmente", dijo Zhou Yubin, director de la comisión sanitaria de Beijing.

En los primeros dos meses de vigencia de la veda, solo 100 de los 10.000 lugares publicos inspeccionados recibieron advertencias por incumplimiento, y solo dos organizaciones fueron multadas por lentitud en la aplicación de la norma y casos aislados de fumadores en lugares públicos.

Las autoridades escolares dijeron que obligan a los estudiantes a no fumar mediante "educación, reglas, demostraciones y coerción". Muchos docentes que eran fumadores empedernidos y personal de la universidad dejaron de fumar para dar el ejemplo.

"Estoy pensando en fumar menos y tratar de dejar", dijo Tian Yong, vicepresidente de la escuela media Número 4 de Beijing, quien fuma desde hace 26 años.

Cada año, alrededor de 1,2 millones de personas mueren por enfermedades respiratorias que están estrechamente vinculadas con el vicio de fumar, segun un sondeo del Ministerio de Salud Pública.

Apuntó que el 60 por ciento de los varones entre edades de 15 a 25 años son fumadores, una cifra porcentual que sube al 70 para aquellos con edades superiores a 25 años. Si bien la cantidad de mujeres fumadoras es baja, su número está en constante aumento.

El ministerio advirtió que si la tendencia no disminuye, dos millones de personas morirán anualmente por enfermedades vinculadas al tabaco en el 2025.

En apoyo de la campaña, el estado planea eliminar toda la publicidad del tabaco antes del año 2000.

Mientras progresa la campaña contra el cigarrillo, la industria del tabaco, que contribuye con una considerable cuota a los ingresos del estado, está sintiendo la presión.

Chen Yuangqin, vicepresidente de la Corporación Nacional China del Tabaco (CNTC), expresó su temor que, con la prohibición, la manufactura de cigarrillos esté en camino de convertirse en una industria "crepuscular".

La compañía dió cuenta que redujo este año su producción a 34,25 millones de cajas (50.000 cigarrillos por caja), 470.000 cajas menos que en 1995.

Expresó que en los primeros cuatro meses del año, China produjo 11,3 millones de cajas de cigarrillos, 1,7 por ciento menos que en el mismo período de 1995. Las ventas bajaron el 2,3 por ciento.

Las cifras no reflejan todavía el impacto de la prohibición sobre Beijing, pero la Compañía de Ventas de Cigarrillos de la capital dijo que el expendio en el segundo trimestre fue bajo.

No obstante, la industria tabacalera dijo que había adoptado medidas para mejorar la eficiencia económica y ser capaz de obtener fondos suficientes para el estado.

En los últimos cinco años, la industria generó más de 30.000 millones de dólares en beneficios e impuestos, en comparación con los 13.200 millones de dólares del período 1986-1990.

La prohibición no significará necesariamente el desastre para los fabricantes de cigarrillos, que realizan innovaciones para sobrevivir a una esperada flexión en los negocios. Su próximo paso es introducir cigarrillos con sustancias medicinales. (FIN/IPS/tra- en/cf/ral/ego/he).

= 09261443 DAP004

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]