CUBA: Aplazamiento de Clinton deja todo igual, según gobierno

El gobierno de Cuba no observa un cambio positivo tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, de aplazar seis meses el más criticado de los capítulos de la ley Helms-Burton.

"Nada altera el carácter ilegal e injerencista de esa legislación" dijo el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Roberto Robaina, quien aseguró que "Clinton quiso quedar bien con Dios y con el diablo".

Robaina aseguró que el gesto del presidente estadounidense no eliminó el carácter extraterritorial de la ley, que va mucho más allá de los capítulos más conocidos.

El capitulo III de la ley establece el derecho de los ciudadanos norteamericanos, incluidos los de origen cubano, a demandar a firmas extranjeras que inviertan en sus antiguas propiedades en la isla.

La medida, sólo aplazada en el tiempo, se complementa en sus intentos por frenar la inversión extranjera en Cuba con el capítulo IV, que estipula negar la visa de entrada a Estados Unidos a directivos de empresas de terceros países y sus familiares que mantengan negocios con el país caribeño.

"Nadie debe sentirse feliz, ni nada tiene hoy que agradecer el mundo a Estados Unidos por concederle un nuevo plazo de gracia al principio de la soberanía, que ya han pisoteado bastante", dijo Robaina.

Bajo fuerte presión de Canadá y México, sus socios del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), y de la Unión Europea (UE), Clinton aprobó este martes la entrada en vigor del capítulo III, pero aplazó la presentación de demandas para después de la elecciones en Estados Unidos, en noviembre.

Hasta el 1 de febrero, los propietarios con bienes confiscados en Cuba podrán preparar sus demandas mientras el gobierno estadounidense presionará a sus aliados y a los empresarios extranjeros para que retiren sus inversiones de la isla.

La Comisión de Reclamaciones de Estados Unidos registró en 1964 un total de 5.911 demandas de empresas estadounidenses por conceptos de nacionalización de sus propiedades por el régimen cubano.

Robaina indicó que tras el aplazamiento del capítulo III de la ley Helms-Burton se esconde el intento estadounidense de crear una "santa alianza" contra Cuba, pese al continuo rechazo a la política de Washington hacia la isla en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Considerada "una capitulación" por el congresista estadounidense Jesse Helms, uno de los autores del proyecto, el paso de Clinton fue interpretado en círculos especializados de La Habana como un esfuerzo por ganar tiempo y aplazar una posible confrontación comercial con la UE y sus socios el TLC.

Sin embargo, el gesto presidencial no logró contrarrestar el rechazo de Canadá, México y los 15 países miembros de la UE, que no descartan la aplicación de contramedidas para enfrentar el carácter extraterritorial de la ley Helms-Burton.

Mientras Canadá y México decidieron aliarse en la formulación de contramedidas, la UE dio a conocer el día 15 un conjunto de posibles sanciones europeas en caso de concretarse las sanciones previstas contra las empresas extranjeras que negocien con Cuba.

Entre las medidas acordadas figuran la denuncia de la ley Helms- Burton ante la Organización Mundial de Comercio, la exigencia de visa de entrada a los países de la UE a directivos y representantes de empresas estadounidenses y la adopción de normas comunes para contrarrestar sus efectos extraterritoriales.

Un vocero de la Comisión Europea (órgano ejecutivo de la UE) declaró este miércoles en Bruselas que se mantienen en pie las medidas acordadas para defender los intereses comerciales y las inversiones de los países de la UE en Cuba.

Fernando Solana, presidente de la Comisión de Relaciones Exterior del Senado de México, llamó a aprovechar los próximos seis meses para la elaboración de una ley antídoto que bloquee los efectos de la ley Helms-Burton.

La nueva ley endurece todas las regulaciones existentes hasta el momento sobre el bloqueo estadounidense a Cuba y prevé suspender la ayuda de Estados Unidos a cualquier organismo internacional que coopere con el país caribeño.

Carlos Fernández de Cossio, jefe del Departamento América de la cancillería cubana, afirmó a una emisora de radio local que la "pequeña suspensión" por seis meses del capítulo III no va a disminuir los efectos económicos de la legislación ni sus repercusiones futuras en la isla".

Sin embargo, desestimó que la ley logre revertir la recuperación económica experimentada por Cuba ni modifique la estrategia de desarrollo trazada por el gobierno del presidente Fidel Castro.

Tras una caída en picada de todos sus indicadores económicos entre 1990 y 1993, Cuba comenzó a emitir signos alentadores de recuperación con el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 0,7 por ciento en 1994, 2,5 en 1995 y siete por ciento el primer trimestre de este año.

Las asociaciones con capital extranjero que podrían estar en peligro como consecuencia de la ley Helms-Burton superan las 200 y constituyen uno de los elementos más dinámicos en el prceso de recuperación económica.

La ley Helms-Burton "no apartará al pueblo cubano de su eleccion socialista", subrayó Robaina, quien aseguró que cuando corresponda su gobierno contabilizará los nuevos daños ocasionados por Estados Unidos y realizará las demandas pertinentes. (FIN/IPS/da/ag/ip/96

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