AMBIENTE: Agricultura alternativa gana terreno en Estados Unidos

Las prácticas de agricultura alternativa o sostenible ganan credibilidad entre consumidores, investigadores gubernamentales y grandes cultivadores de Estados Unidos.

Un creciente número de granjas "vecinales" o "comunales" se abre paso en el país, abasteciendo regularmente con productos orgánicos a residentes locales que pagan una cuota mensual, y con igual rapidez florecen bancos de semillas orgánicas y revistas dedicadas a modos de vida autosuficientes.

Pero la mejor medida de este avance quizá sea la influencia sobre la agricultura tradicional. Por ejemplo, la utilización del cultivo con arados que no remueven la tierra, reduciendo la erosión de nutrientes, la pérdida de agua y el uso de fertilizantes.

Alrededor de 11 por ciento de las granjas estadounidenses se trabajan con algún sistema que evita remover la tierra, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

Los productores de alimentos como el gigante de la agroindustria Archer-Daniels-Midland incluso publicitan en televisión su compromiso con este sistema y otros esfuerzos por proteger el medio ambiente.

Otras prácticas como el uso combinado de pesticidas y prácticas no químicas sostenibles ya son un lugar común entre agricultores extensivos.

Estas técnicas son señal de una tendencia que comienzan a reconocer laboratorios de investigación del gobierno, empresas petroquímicas y agricultores.

Dentro de la USDA, varios científicos prestan más atención a los métodos alternativos. "La sustentabilidad presta atención a la totalidad, la relación entre los componentes", dijo Jan van Schilfgaarde, del Servicio de Investigaciones Agrícolas del departamento.

Según el profesor de la Universidad de Michigan George Bird, la agricultura estadounidense está dividida en dos, un grupo de presencia cada vez más evidente y el poderoso sistema agrícola convencional.

Los defensores de la agricultura tradicional sostienen que esta debe mantenerse debido a que los métodos alternativos no pueden satisfacer la demanda internacional de alimentos.

A fines del siglo XX es necesario hacer frente al enorme crecimiento demográfico del planeta, sostiene Chris Klose, vicepresidente de comunicaciones de la Asociación de Protección de los Cultivos Americanos, la cual agrupa a fabricantes de pesticidas y fertilizantes.

Las prácticas sostenibles hacen un uso intensivo de la tierra, y un retorno mundial a esas técnicas podría devastar los bosques tropicales, por lo cual "la vuelta a las 60 hectáreas y la mula" es inviable, sostuvo Klose.

Pero los impulsores de la agricultura sostenible alegan que los métodos tradicionales están logrando justamente teminar con los bosques, a medida que son talados para cultivos de exportación como el azúcar o la cría de ganado.

Grupos de investigación sin fines de lucro como el Instituto Rodale en Pennsylvania y el Land Institute de Kansas procuran apoyo para la investigación privada y pública.

La meta es validar hallazgos preliminares de ciertos estudios que, por ejemplo, indican que la técnica de plantar varias especies juntas puede inhibir la migración de insectos y mantener la calidad del suelo, y que cultivos perennes brindan mayores cosechas.

Según los institutos, "con más respaldo y un poco de suerte" se podrá disponer en el 2015 de un sistema agrícola que emule el funcionamiento de los ecosistemas". (FIN/IPS/tra-en/mh/pz/lp/dv/96

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe