/REPETICION/ MEXICO: Crisis económica revive programas para la mujer

La crisis económica afectó las políticas del gobierno de México en materia de población, concentradas en el desarrollo general, y revivió iniciativas dirigidas a la mujer.

Rosa María Rubalcava Ramos, experta de El Colegio de México, una institución académica, señaló que, a menudo, los planes para la población femenina y la salud reproductiva no son tan eficaces como los que benefician a familias y comunidades en su conjunto.

Rubalcava Ramos, también funcionaria del Consejo Nacional de Población (Conapo), puntualizó que desde hace dos décadas hay en México un positivo interés en la situación de la mujer, convertida en una de las líneas estratégicas del trabajo social.

Pero agregó que, para la mujer de un desempleado, no hay acción específica de género que sustituya los beneficios que le otorgaría el trabajo remunerado y permanente de su marido.

Según la investigadora, "las autoridades del sector demográfico intentan un verdadero esfuerzo para orientar a los más necesitados los pocos recursos disponibles".

Ana María Rivadeo, de la Universidad Autónoma Metropolitana, aseguró que el esquema socioeconómico neoliberal que aplica el gobierno no permite trasladar al conjunto de la comunidad éxitos sectoriales de carácter social.

"Al ahondarse el abismo entre ricos y pobres y deteriorarse la infraestructura pública, los problemas generales se agravan y las supuestas soluciones quedan en simples paliativos", advirtió Rivadeo.

Según dijo, los trabajadores sociales enfrentan grandes carencias, no sólo de recursos económicos sino también de información y equipamiento técnico.

Como ejemplo, destacó que en algunos lugares se cuenta con sistemas de computación que resultan inservibles, porque no existe la contraparte que permita la comunicación entre diversas áreas geográficas.

El gobierno anunció esta semana que empleará 23 millones de dólares en programas relacionados con la mujer y la reproducción.

La suma se destinará a los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, los más pobres del país, y procede de un proyecto de cooperación del gobierno con UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia)

El propósito es el fortalecimiento de programas de salud reproductiva, la reducción de la fecundidad de 2,9 a 2,4 hijos por mujer en el presente sexenio gubernamental, que finalizará en el 2000, y disminuir la mortalidad de mujeres embarazadas y menores de un año.

Se estima que mueren anualmente en las zonas rurales unos 60.000 bebés menores de un año y 1.500 de cada 400.000 mujeres grávidas.

Willy Bezold, representante de UNICEF, informó que esa agencia aportará a México hasta el 2000 un total de 47 millones de dólares, y 65 por ciento de esa cantidad se destinará a municipios.

El producto interno bruto de México retrocedió siete por ciento en 1995 y el salario perdió 40 por ciento de su poder adquisitivo desde diciembre de 1994, cuando estalló la crisis económica.

En ese lapso, México debió recurrir a un paquete de rescate financiero mundial de 40.000 millones de dólares avalado por Estados Unidos, y su deuda externa creció de 120.000 millones a 170.000 millones de dólares.

El programa oficial de población, elaborado poco antes del comienzo de la crisis, destacó los éxitos alcanzados en la materia en los últimos dos decenios, cuando la tasa de crecimiento demográfico cayó de 2,9 a 1,8 por ciento anual, pero también marcó un cambio de rumbo.

"La política de población pide un enfoque integral, claramente inserto en las prioridades del desarrollo social, que propicie un cambio de mentalidad e intensifique el espíritu de previsión y planeación en las familias", expresaron los redactores del plan gubernamental.

También sería necesario "estimular el afán de igualdad entre los miembros de los grupos familiares, especialmente en cuestiones de género, a la vez que fomentar una alta valoración parental de los hijos", de acuerdo con el texto.

Todo ello para extender y arraigar "una cultura demográfica sobre las repercusiones de la población en el medio ambiente y la sustentabilidad del desarrollo".

La población infantil mexicana declinó 0,78 por ciento en relación con el total de habitantes entre 1990 y 1992, según el Instituto Nacional de Estadística.

Los menores de 14 años pasaron entre esos años de 31,5 a 32,1 millones, mientras que la población total aumentó de 81,2 a 85,6 millones. Según el censo realizado en noviembre, México tiene 92 millones de habitantes.

La disminución porcentual de la población infantil se debió al efecto combinado del descenso de la fecundidad en los últimos 20 años de 5,9 a 2,9 hijos por mujer con la reducción de la mortalidad. (FIN/IPS/emv/ff/pr/96)

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