La propuesta de la compañía Shell de limpiar los derrames de petróleo causados por sus operaciones en el sureste del Nigeria y ampliar sus programas de bienestar social produjo una reacción de escepticismo en la comunidad ogoni.
Antes de que Shell suspendiera sus operaciones en la región ogoni, en el delta del Níger, los pozos del área rendían un promedio de 28.000 barriles de crudo por día, equivalentes a 2,8 por ciento de la producción total de la empresa en Nigeria.
Luego, líderes ogonis protestaron por la contaminación de sus aldeas, granjas y bancos de pesca a causa de las actividades de la compañía, sin recibir compensación alguna, y esto desembocó en hostilidades contra Shell, que sufrió varios sabotajes y decidió retirarse de la región en 1993.
En una declaración emitida este mes en coincidencia con la asamblea general anual de Royal/Dutch Shell, Brian Anderson, director ejecutivo de Nigeria, ofreció limpiar los derramamientos como primer paso hacia un posible retorno de la compañía a tierras ogonis.
"La propuesta se basa en un espíritu de reconciliación. Todo lo que necesitamos para iniciar el proceso es la seguridad de la comunidad ogoni de que nuestro personal podrá trabajar con seguridad en su territorio", destacó Anderson.
Manifestó que "la disputa ha estado caracterizada por un círculo de acusaciones y recriminaciones, y la empresa desea romper ese círculo", y añadió que "realizar a Shell exigencias imposibles o ignorar las quejas de los ogonis no constituye la respuesta; hay que encontrar soluciones".
Sin embargo, las reacciones a la propuesta muestran que el resentimiento contra Shell aún está vivo en algunos sectores, y que las profundas heridas de la comunidad aún no cicatrizaron.
Nueve ogonis, entre ellos el famoso novelista Ken Saro-Wiwa, fueron ahorcados por el gobierno militar el pasado noviembre por defender los derechos de su comunidad desde el Movimiento por la Supervivencia del Pueblo Ogoni (MOSOP).
Nwibani Nwako, portavoz del movimiento, se mostró escéptico ante la propuesta. "MOSOP aceptaría una limpieza, pero no un encubrimiento de las operaciones de Shell en el delta del Níger", puntualizó.
"Aunque aprobamos el espíritu del plan, el momento de su propuesta no es oportuno, ya que coincide con una concentración militar en las áreas vecinas al territorio ogoni y con la asamblea general anual de Royal/Dutch Shell", señaló Nwako.
Agregó que "Shell debe presentar acciones y no palabras para ganarse la confianza y la buena voluntad del pueblo ogoni".
Nwako también envió una carta al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Boutros-Boutros-Ghali, denunciando que 43 miembros de MOSOP, que se reunieron con un grupo investigador del foro mundial en abril, fueron detenidos por las autoridades.
La única medida eficaz consistiría en "un embargo internacional al petróleo de Nigeria", explicándole a la gente que "muchas personas mueren por el petróleo que está comprando", afirmó Owens Wiwa, hermano menor del novelista ejecutado.
"Esta sería la forma más efectiva de romper la alianza entre Shell y el régimen militar", destacó Wiwa, actualmente exiliado en Gran Bretaña.
Algunos ogonis aprobaron la propuesta de Shell, entre ellos Desmond Orage, cuyo padre y tío estuvieron entre los cuatro ogonis asesinados el año pasado por una turba de partidarios de Saro- Wiwa. El gobierno esgrimió este hecho para justificar las ejecuciones.
Orage consideró que la oferta de Shell "es un paso positivo hacia una tregua con la comunidad ogoni, tendente a crear una atmósfera de diálogo y reconciliación".
El principal objetivo de Shell parece ser demostrar su disposición a cambiar sus viejos métodos en el delta del Níger, un área de 70.000 kilómetros cuadrados que produce casi todo el petróleo de Nigeria.
No obstante, seis años atrás la actitud de la compañía era diferente. Cuando los umuechem se resistieron a las operaciones de Shell en sus tierras, la empresa llamó a la policía paramilitar, que atacó a la comunidad y mató a 80 personas, entre ellas el jefe tribal.
Recientemente, Shell lamentó públicamente haber recurrido a la fuerza policial en aquella ocasión. (FIN/IPS/tra-en/dm/kb/ml/hd-en/96)


