La gente y sus prácticas y conocimientos tradicionales deben ser el eje de los programas de desarrollo y construcción de viviendas, según la propuesta del Grupo de Desarrollo de Tecnología (IT) a la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos.
La agenda de la conferencia, también llamada Hábitat II, a celebrarse entre el 3 y 4 de junio en Estambul, no es realista, por lo cual no conduce al desarrollo sostenible, sostuvo IT, grupo con sede en Londres.
El enfoque de libre mercado promovido por Hábitat II "en realidad crea la crisis que la conferencia busca remediar", y debe ser reemplazado por estrategias que enfrenten la pobreza y administren el mercado en función de todos y no unos pocos", sostuvo Nick Hall, constructor y planificador de IT.
Con 30 años de trabajo en la construcción de viviendas en el Sur, IT cree que la conjunción de las técnicas tradicionales y la tecnología apropiada crea empleos y genera demanda local a bajos costos y con métodos respetuosos del medio ambiente.
Varios proyectos de IT han demostrado que las viviendas apropiadas pueden ser fabricadas a muy bajo costo utilizando las capacidades que la gente tiene.
El programa con grupos masai de Kajiado, en Kenia, demostró que es posible brindar viviendas baratas utilizando las formas de construcción indígenas para desarrollar nuevos tipos de refugio y mejorar las viviendas existentes.
Los masai están abandonando rápidamente su modo de vida nómade y ahora necesitan asentamientos permanentes, explicó Sharon Looremetta, trabajadora social masai que participa en el proyecto de IT, iniciado en 1990.
Cinco diferentes tecnologías fueron seleccionadas y presentadas a las mujeres masai, tradicionalmente encargadas del trabajo de construcción, quienes "han adaptado y difundido las nuevas tecnologías, capacitando a otras mujeres y a los hombres", dijo Looremetta.
Asimismo, el programa vincula la vivienda a temas como la agricultura y la higiene personal. Todas las nuevas viviendas tienen tanques de agua y letrinas.
El proyecto masai ha generado muchos enfoques innovadores que pueden ser utilizados en otras partes, señaló Elijah Agevi, arquitecto y director del proyecto en Kenia.
La compresión de los valores culturales y la situación social de la gente que participa en el proyecto es esencial, y el desconocimiento de este principio provocó algunos fracasos previos, admitió Agevi.
Las casas originales construidas para los masai tenían tres habitaciones, una sala de estar, un dormitorio y una habitación de huéspedes, pero esto no tuvo en cuenta que el grupo mantiene reglas estrictas para la definición de espacios sociales en sus viviendas, aunque no tengan habitaciones separadas.
"Las tres habitaciones no tenían suficiente espacio para ciertos rituales, de modo que cambiamos el diseño", dijo el arquitecto. (FIN/IPS/tra-en/jp/lp/fn/dv/96)


