Cerca de 100 millones de personas podrían estar sin hogar en todo el mundo, la mayoría de ellas mujeres, señaló Wally N'Dow, secretario general de la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos (Habitat II).
"La principal razón de la falta de hogar entre las mujeres y sus hijos es la pobreza. La mujer están en desventaja debido a su necesidad de ganarse la vida y a la vez cuidar de su casa y su familia", indicó N'Dow.
Agregó que unos 600 millones de personas residen en refugios inadecuadas que amenazan su salud, y unas 50.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, mueren cada día por esta razón, así como por falta de saneamiento e ingestión de agua contaminada.
En India, uno de los pocos países que lleva estadísticas sobre las personas sin hogar, unos 2,3 millones de habitantes no tienen techo.
En Estados Unidos, unos tres millones de personas podrían estar sin hogar, mientras en Europa occidental serían entre 2,5 y cinco millones las personas afectadas.
Unos 70 millones de mujeres y niños viven en hogares donde su salud está amenazada simplemente por el humo de la leña utilizada para cocinar, señaló el secretario general de Habitat II, que se celebrará en Estambul del 3 al 14 de junio.
Destacó que entre 45 y 50 por ciento de los hogares de Africa y América Latina están encabezados por mujeres, frente a un tercio de los hogares en todo el mundo.
Sin embargo, el derecho de propiedad de la mujer es limitado en la mayoría de los países. Aunque las mujeres constituyen más de 50 por ciento de la población mundial, sólo poseen uno por ciento de la riqueza, según un estudio de la Organización de las Naciones Unidas.
Aproximadamente 75 por ciento de las mujeres no pueden obtener préstamos bancarios, ya sea porque la ley las inhabilita para realizar transacciones legales o porque no cuentan con propiedades ni con un empleo seguro.
"Uno de los principales objetivos de Habitat II consistirá en procurar formas de mejorar las condiciones de vida de cientos de millones de mujeres pobres y sus hijos en todo el mundo", afirmó N'Dow.
Parte de ese esfuerzo consistirá en estimular prácticas que constribuyan a aumentar el acceso de la mujer al crédito y a la vivienda.
En Cuba, por ejemplo, las leyes otorgan a mujeres y hombres los mismos derechos en relación a la firma de contratos, la propiedad y la tenencia. Ucrania también adoptó una legislación similar.
Mientras, otros estados intentan dar prioridad al género femenino en programas de crédito. Namibia estimula a las mujeres a formar grupos de ahorro y crédito, y también ha creado programas de vivienda inspirados en la protección de la mujer.
Así mismo, el gobierno de Colombia creó un programa especial de créditos para refacción de hogares cuyos jefes son mujeres. (FIN/IPS/tra-en/fah/ml/pr-dv/96)


