ENERGIA: China y Venezuela se asocian en proyecto de orimulsión

China y Venezuela pactaron una sociedad para la producción y uso de orimulsión, combustible venezolano para plantas termoeléctricas que el gigante asiático probará además en su industria siderúrgica.

Para Venezuela, la llegada de China compensa la pérdida del negocio con la Florida Power and Light (Estados Unidos), a la que en abril el gobierno del estado de Florida prohibió usar orimulsión en su planta del condado de Manatee.

La orimulsión, un combustible desarrollado en los años 80 a base de bitúmenes (hidrocarburos extrapesados), agua y aditivos surfactantes, sustituye al carbón en plantas térmicas.

El grupo estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) ya vende unos cuatro millones de toneladas anuales a clientes de América del Norte y Europa, y ha enviado pruebas al mercado de Asia.

PDVSA y la China National Petroleum Corporation, también estatal, pactaron un acuerdo para asociarse en la construcción de un módulo en el sudeste venezolano que produciría 5,2 millones de toneladas anuales de orimulsión para el mercado chino.

Ese mercado puede llegar a 15 millones de toneladas y requerir otros dos módulos de manufactura de orimulsión, porque China aspira estrenarse como usuaria del combustible en los hornos de sus acerías, además de alimentar sus plantas térmicas.

Antes de ese paso, que implica invertir 320 millones de dólares en cada módulo de orimulsión, China comprará 500.000 toneladas del producto para usarlo de modo experimental en sus termoeléctricas este año.

Wang Tao, presidente de la corporación energética china, dijo que su país produce 3,1 millones de barriles diarios de crudo pero debe importar 1,5 millones de barriles/día, "por lo que tendría una demanda creciente de orimulsión".

Para el ministro de Energía de Venezuela, Erwin Arrieta, el éxito de la asociación con China implicaría una aceleración de los proyectos originales.

PDVSA tiene en operación un módulo con capacidad para producir 5,2 millones de toneladas anuales de orimulsión y sus planes de crecimiento progresivo prevén una expansión hasta 20 millones de toneladas para el año 2005.

La demanda china aceleraría esos planes y compensaría tropiezos como la caída del acuerdo con la empresa eléctrica de Florida, cliente para cuatro millones de toneladas anuales.

La Florida Power ad Light planeaba reactivar la planta de Manatee, con capacidad para 1.800 Megavatios/hora, con el empleo de orimulsión como combustible a partir de 1998, mediante una inversión de 200 millones de dólares.

La empresa estadounidense aspiraba beneficiarse de los precios relativamente bajos de la orimulsión, de 30 a 40 dólares por tonelada, lo que los hace competitivos con el carbón.

Organismos nacionales estadounidenses, como la agencia de protección ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) avalaron el uso de orimulsión en Manatee, pero el gobierno de Florida prefirió no arriesgarse con el nuevo combustible en su estado.

Según la agencia estadounidense World Press Service, el veto de Florida obedeció a "presiones del lobby de companías petroleras de Texas (Estados Unidos)", que librarían una "guerra ambiental" contra PDVSA.

La corporación venezolana se abre mercado en Estados Unidos a través de su complejo refinero y distribuidor Citgo, que tiene 12.000 puntos de venta en el sudeste de ese país.

Compañías rivales de Citgo promovieron desde 1993 un veto a la compra de gasolina elaborada en Venezuela, que llevó el caso ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y ese ente multilateral falló a favor de Caracas en enero.

Washington apeló la medida, pero el comité de apelaciones de la OMC dio la razón a Venezuela y Estados Unidos debe permitir el acceso de gasolina venezolana -y también brasileña- en condiciones de equidad con la doméstica. (FIN/IPS/hm/ag/if/96)

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