El escándalo sobre el maltrato de prisioneros iraquíes sacudió a la administración de George W. Bush hasta sus cimientos. No sólo crecen los reclamos de renuncia del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, sino los cuestionamientos a la sustentabilidad de la
Un grupo de abogados de Gran Bretaña corren contra el tiempo para que el gobierno de su país responda ante la justicia por la muerte de civiles iraquíes.