Región Autónoma Kurda

Rinaz Rojelat, el único comerciante que queda en la aldea de Zergely, en las montañas de Qandil, en el Kurdistán iraquí. Su negocio está justo frente a las ruinas de las casas destruidas de sus vecinos por el bombardeo de la aviación turca en agosto de este año. Crédito: Karlos Zurutuza/IPS

Las bombas turcas caen en las huertas kurdas

Atrapados en la escalada de la violencia entre el gobierno de Ankara y el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), los lugareños de este bastión de la guerrilla sufren impotentes los ataques constantes de la aviación turca.  

Un guerrillero del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, el PKK, mantiene su posición en Nouafel, una aldea árabe al oeste de la ciudad de Kirkuk, en el norte de Iraq. Crédito: Karlos Zurutuza/IPS

En las trincheras kurdas contra el EI, y detrás

Los soldados saludan a la bandera, o sonríen mientras cogen en brazos a niños rescatados del horror de la guerra. Son los murales de la 12 División de Infantería iraquí, todavía visibles a la entrada del campamento K1, al oeste

El mayor matadero de Iraq

“No me atrevo a decirle quiénes son los asesinos aquí, pero sí que su objetivo somos nosotros, los turcomanos”, se desahoga Ahmed Abdulah Muhtaroglu, junto al retrato de su hermano asesinado en 2013 en Iraq.

Cuando un bigote es cuestión de vida o muerte

“El alma debe reencarnar mil veces antes de volverse una con Dios”, dice Rajab Assy Karim, habitante de Ali Saray, 190 kilómetros al norte de Bagdad. Iraq está repleto de “atajos” para llegar a ese final, y parece que varios