Puno

Néstor Flores, un comunero de Quinsalakaya, a más de 4.300 metros de altura, en las alturas andinas, en el sureste de Perú, muestra la estructura con muros de ladrillos de adobe de su nueva vivienda abrigadora, a la que él y su familia se trasladarán antes de finalizar el año y que les permitirá vivir libres de frío y de humo. Crédito: Annie Solís/IPS

Casas térmicas cobijan de las heladas junto al cielo de Perú

Treinta familias de una comunidad rural a más de 4.300 metros de altura contarán con casas abrigadoras que las protegerán de las heladas que cada año causan muerte y enfermedades entre la población infantil y adulta mayor en esta región