
Cambio climático es bueno para los cocos
El cambio climático es una suerte de bendición disfrazada para Rosamund Benn y otros agricultores de la región agrícola The Pomeroon, en Guyana.

El cambio climático es una suerte de bendición disfrazada para Rosamund Benn y otros agricultores de la región agrícola The Pomeroon, en Guyana.

Cuando la FAO lanzó en 2006 su programa Seguridad Alimentaria a Través de la Comercialización de la Agricultura” (FSCA), intentó adoptar un enfoque distinto a los esfuerzos que se centraban principalmente en la producción de alimentos.
La actual situación internacional se caracteriza por desafíos económicos y financieros que, de una u otra manera, afectan a todo el mundo. En este marco preocupante se ha planteado la urgente necesidad de modernizar las instituciones del Estado, las empresas
Cada año tomamos una instantánea del progreso mundial en la lucha contra el hambre crónica. En 2013 el panorama es mejor, pero todavía no es lo suficientemente bueno.

México hace esfuerzos por ponerse a tono con las exigencias de trazabilidad de alimentos de su principal mercado, Estados Unidos.

La venta y el consumo de insectos, que según la FAO ayudará a combatir el hambre en el mundo, carece de regulación en España y en la mayoría de los demás países de Europa.
El creciente consenso, impulso y compromiso por erradicar el hambre mundial puede parecer abiertamente ambicioso en vista del lento progreso logrado en las últimas décadas en reducir la cantidad de hambrientos en el planeta.

En la última edición de “Perspectivas Alimentarias”, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) augura que “en el futuro, la quinua podría jugar un papel más importante en el sistema alimentario global, dada su

Algunos países de América del Sur afectados por el acaparamiento de tierras comienzan a tomar medidas para contrarrestar el fenómeno.

El pequeño agricultor Peter Mcharo, de la oriental región tanzana de Morogoro, tiene motivos para estar alegre. Sus campos están sanos y llenos de maíz, aunque pasa menos tiempo trabajándolos.

A la boliviana Ana Chipana no le gustaba comer quinua cuando era niña. Pero este alimento fue el boleto que la llevó a convertirse en empresaria y a visitar la NASA y la ONU.