IRAQ: El precio de la soberbia
La decisión de Estados Unidos de asumir el control absoluto de la seguridad en Iraq está bajo fuego de la crítica tras los devastadores ataques del fin de semana, que dejaron al menos 18 estadounidenses muertos.
La decisión de Estados Unidos de asumir el control absoluto de la seguridad en Iraq está bajo fuego de la crítica tras los devastadores ataques del fin de semana, que dejaron al menos 18 estadounidenses muertos.
Setenta empresas que aprovecharon sus vínculos con Washington obtuvieron contratos por al menos 8.000 millones de dólares para la reconstrucción de Afganistán e Iraq, aseguró la organización investigadora Centro para la Integridad Pública (CPI).
La ONU desoyó pedidos expresos de Washington al disponer el traslado a Chipre del personal extranjero del foro mundial en Bagdad, en lo que constituye otro duro golpe político para la ocupación militar estadounidense de Iraq.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, tuvo oportunidad la semana pasada de apreciar su impopularidad en Indonesia, y ahora tres encuestas emiten señales alarmantes en el mismo sentido desde América Latina, Europa e Iraq.
Las jornadas más violentas en Iraq desde el supuesto fin de la invasión estadounidense hace seis meses coincidieron con la visita del subsecretario de Defensa de la potencia ocupante, Paul Wolfowitz. Y estos ataques dicen mucho sobre el carácter de
Iraq afrontará su reconstrucción no con donaciones sino endeudándose, pese a que la ONU advirtió que este país devastado por la guerra y por 13 años de sanciones internacionales será incapaz de pagar tales compromisos.
Estados Unidos se esfuerza por presentar un panorama optimista de su guerra contra el terrorismo en Iraq y otras partes del mundo, pero las reservas expresadas por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, cuentan otra historia.
Desembozados intereses empresariales y algunas buenas intenciones marcaron la inauguración este jueves en Madrid de la Conferencia de Donantes para Iraq, país petrolero devastado por la ocupación militar estadounidense.
Gobiernos e instituciones donantes celebrarán este jueves y el viernes en Madrid una conferencia sobre la reconstrucción de Iraq, pero los representantes iraquíes ya están casi resignados a volverse sin fondos adicionales.
Estados Unidos debería investigar la muerte de decenas de civiles iraquíes a manos de sus soldados, pero ni siquiera lleva registro del número de muertos, denunció este martes la organización Human Rights Watch (HRW).
Muchos iraquíes, incluidos miembros del Consejo Interino de Gobierno designado por Estados Unidos, consideran que la potencia ocupante invierte mal el dinero destinado a la reconstrucción del país árabe.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, recibió este viernes en la capital de Japón la promesa del primer ministro Junichiro Koizumi de tropas para el mantenimiento de la paz en Iraq y dinero para la reconstrucción del país
Tres soldados estadounidenses serán procesados en España por la muerte del periodista español José Couso en la guerra de Iraq, al haber sido admitido este viernes el trámite de la querella presentada por su familia ante la Audiencia Nacional, equivalente
Estados Unidos se topó con otro callejón sin salida diplomático, en sus intentos por que la ONU cree una fuerza militar de paz para Iraq y por la obtención de fondos para la reconstrucción del país árabe.
Más de seis meses después del derrocamiento de Saddam Hussein por las fuerzas invasoras de Estados Unidos y Gran Bretaña, los iraquíes se preguntan qué beneficios obtuvieron u obtendrán del fin de un régimen tiránico de 35 años.
En una reunión a puertas cerradas del Consejo de Seguridad de la ONU, un diplomático europeo se mostró molesto hacia el secretario general del foro mundial, Kofi Annan, por su rechazo al proyecto de resolución sobre Iraq presentado por Estados
Compañías estadounidenses han cometido delitos económicos en Iraq al impedir a las empresas locales aprovechar oportunidades de negocios, advirtió la codirectora del no gubernamental Occupation Watch Center Eman Ahmed Khamas.