GEORGIA-RUSIA: Sombra de Kosovo ronda a EEUU
El papel de Estados Unidos al inicio del conflicto entre Georgia y Rusia, que se enfría tras la firma del acuerdo de cese del fuego, y el futuro de su influencia en esa región sigue siendo difuso.
El papel de Estados Unidos al inicio del conflicto entre Georgia y Rusia, que se enfría tras la firma del acuerdo de cese del fuego, y el futuro de su influencia en esa región sigue siendo difuso.
A medida que se acerca la proclamación del candidato presidencial del opositor Partido Demócrata estadounidense, Barack Obama, la campaña de demonización en su contra suma dos libros de gran venta, otro en imprenta y un documental.
Un tribunal estadounidense reconsiderará en diciembre un caso que había rechazado en junio, emblemático de la política de traslados ilegales de sospechosos de terrorismo al exterior aplicada por el gobierno de George W. Bush.
Es frecuente que funcionarios de Estados Unidos acusen en privado al primer ministro de Iraq, Nuri Al-Maliki, de confiar demasiado en sus propias fuerzas de seguridad para acabar con la insurgencia, sin necesidad de ayuda occidental.
El gobierno de George W. Bush parece dispuesto a abandonar a su suerte a algunas de las empresas privadas que brindan servicios de logística y seguridad a las tropas de Estados Unidos en Afganistán e Iraq, a menudo mediante la
El debate sobre la crisis entre Rusia y Georgia en los círculos de poder de Estados Unidos se vuelve particularmente agitado cuando se apela a la historia en busca de explicaciones.
Haider acaba de regresar de Irán con suficiente dinero para pagar su casamiento y un automóvil nuevo. En ese país se entrenó para sumarse a la organización iraquí Badr, rama armada del Partido Dawa, del primer ministro Nouri al-Maliki, respaldado
A pesar de una sentencia que en los hechos significa que Salim Hamdan, condenado por apoyar el terrorismo, podría quedar libre a fines de este año, el futuro del chofer del líder radical islámico Osama bin Laden no está del
Entre 2003 y 2006, el gobierno de Estados Unidos intentó en vano la condena del activista palestino y ex profesor universitario Sami Al-Arian por supuestos vínculos con los atentados del 11 de septiembre de 2001. Pero él sigue preso.
Los candidatos a presidente de Estados Unidos, sin importar el partido al que pertenecen, relacionan religión, política y «guerra contra el terrorismo» en sus acciones y discursos de forma recurrente.
El senador Barak Obama, virtual candidato a la presidencia de Estados Unidos en las elecciones del próximo noviembre por el opositor Partido Demócrata, hace todo lo que está a su alcance para captar el voto de la derecha religiosa.
El secretario (ministro) de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, marcó una estrategia fundamentalmente dirigida en el corto y mediano plazo a evitar las amenazas que plantean «movimientos extremistas violentos, como Al Qaeda y sus asociados».
La enorme y creciente influencia que ejerce la comunidad judía en la política de Estados Unidos impide que Washington pueda actuar de manera «imparcial» en el conflicto palestino-israelí.
Ocho años de esfuerzos para financiar nuevas armas e incorporar nuevos blancos potenciales para un ataque nuclear de Estados Unidos, como Corea del Norte e Irán, parecen estar llegando a su fin junto con el mandato del presidente George W.
Estados Unidos debe implementar cuanto antes grandes cambios en sus políticas de desarrollo y de ayuda de emergencia para afrontar la crisis internacional de los precios de los granos, que pone en riesgo los recientes avances en la reducción de
Barack Obama encendió una vela en Yad Vashem, el memorial en Israel del Holocausto judío. Pronunció un discurso con cajas vacías de cohetes palestinos a sus espaldas. Oró en silencio ante el Muro de los Lamentos.
El senador Barack Obama, del opositor Partido Demócrata, es preferido por un margen de casi tres a uno sobre su principal rival, John McCain, del gobernante Partido Republicano, entre los ciudadanos de Estados Unidos de origen latinoamericano registrados para votar.