Comisión Pastoral de la Tierra

La esclavitud se moderniza en Brasil, cambiando de forma y expandiéndose a sectores que antes no contemplaba, según informa el Centro de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos (CDVDH)

Esclavitud se moderniza para seguir viva en Brasil

“El trabajo esclavo no disminuyó, sino que cambió de forma y aumentó, se expandió a sectores que no contemplaba antes”, cree Ivanete da Silva Sousa, activista del combate a la esclavitud contemporánea en el norte de Brasil.

La ministra brasileña Luislinda Valois (segunda por la izquierda) durante el Examen Periódico Universal a su país sobre derechos humanos, realizado el viernes 5 de mayo, por un grupo de trabajo especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra. Crédito:Mirtis Matsuura/Secretaria de DDHH de Brasil

Acuarelas de Brasil con sombras en el examen sobre DDHH

El informe que presentó el gobierno del presidente Michel Temer ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de los derechos humanos en Brasil refleja, “más que la realidad, un mundo de fantasía, de un país de

El quechua Jhanmarco Flores Huamaní, de 13 años, criador de lagunas en la andina región peruana de Ayacucho, quien llegó por primera vez a la Amazonia de su país, para participar en la reunión de jóvenes del VIII Foro Social Panamazónico. Crédito: Milagros Salazar/IPS

Expulsar la corrupción para defender la Amazonia, pide foro social

La corrupción entró en la Amazonia como una enfermedad que lo contagia todo, reflexionó Ruben Siqueira, coordinador de la brasileña Comisión Pastoral de la Tierra (CPT),  durante el VIII Foro Social Panamazónico (Fospa), que congregó en la selva peruana a

Campesinos del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra reclamaron contra la concentración de tierras en Brasil, durante un acto de respaldo a la ocupación parcial de la Agropecuaria Santa Mônica, a 150 kilómetros de Brasilia, el 21 de febrero. Crédito: Cortesía del MST

Brasil no es país para los sin tierra en tiempos de Rousseff

Brasil se mantiene como uno de los países del mundo con mayor concentración de tierras y unos 200.000 campesinos siguen sin tener una parcela donde cultivar, en un problema que el primer gobierno de la presidenta Dilma Rousseff hizo muy