Desde diagnósticos erróneos hasta prejuicios médicos profundamente arraigados, las deficiencias en los sistemas de salud continúan afectando la calidad de vida de las mujeres. Una consecuencia es que las mujeres viven más años que los hombres, pero no con una vida más saludable. Imagen: Abbie Trayler-Smith / ONU Mujeres
