La esterilización forzada de centenares de miles de mujeres pobres, practicada en Perú en la década de 1990, fue objeto de numerosas protestas de campesinas e indígenas al paso de los años. La Corte Interamericana de Derechos Humanos acaba de sentenciar la responsabilidad del Estado peruano por esos crímenes y exige medidas de reparación para las víctimas. Imagen: Iwgia
