Jesús, un peruano de 55 años, quien trabaja como parqueador en un estacionamiento público, no tiene los problemas de miles de migrantes pues ya le renovaron dos veces su visa definitiva. Primero vino a Chile su esposa, hace 14 años. Luego se vino él y al final una hija que hoy es profesional de química y farmacia. Imagen: Orlando Milesi / IPS
