STUTTGART, Alemania – Rusia y Estados Unidos restablecerán el diálogo militar de alto nivel, anunció el Comando Europeo de las fuerzas armadas estadounidenses, justo cuando expira, este jueves 5, el último tratado sobre armas nucleares entre ambas potencias.
“Mantener el diálogo entre ejércitos es un factor importante para la estabilidad y la paz mundial, que sólo se puede lograr mediante la fuerza, y proporciona un medio para aumentar la transparencia y la desescalada”, indicó el comando estadounidense en su comunicado.
El diálogo a ese nivel estaba interrumpido desde el otoño de 2021, poco antes de la invasión de Ucrania por fuerzas rusas, y retomarlo “permitirá un contacto constante entre militares a medida que las partes continúan trabajando para lograr una paz duradera”, de acuerdo con la visión estadounidense.
El Comando recuerda que su comandante, el general Alexus G. Grynkewich, tiene autoridad para mantener un diálogo militar con el jefe del Estado Mayor General de Rusia, el general Valery Gerasimov, “para evitar errores de cálculo y proporcionar un medio para evitar una escalada no deseada por cualquiera de las partes”.
Las partes acordaron reanudar ese diálogo en el marco de las negociaciones tripartitas -Rusia, Ucrania y Estados Unidos- que se llevan a cabo en Abu Dabi, con miras a que cese el conflicto entre ambas naciones del este de Europa.
El anuncio de que se reanude el diálogo representa un soplo de alivio ante el fin del tratado conocido como “Nuevo Start”, suscrito en 2010 entre Washington y Moscú y que establecía límites vinculantes a las ojivas nucleares desplegadas por las partes.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió de que la expiración del nuevo Start representa “un momento grave para la paz y la seguridad internacionales”, ya que los límites vinculantes sobre las armas nucleares estratégicas desaparecen en medio de una escalada de las tensiones mundiales.
Con el tratado, ambos países, que poseen 90 % de las armas nucleares del mundo, se limitaba a 1550 el número de ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada parte e imponía límites a los sistemas vectores, como los misiles balísticos intercontinentales y los bombarderos pesados.
“Por primera vez en más de medio siglo nos enfrentamos a un mundo sin límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos”, deploró Guterres.
El Tratado sobre medidas para la reducción y limitación de las armas estratégicas ofensivas (Nuevo Start) se firmó en 2010 y entró en vigor al año siguiente. Incluía medidas de verificación, como el intercambio de datos, notificaciones e inspecciones in situ, destinadas a reducir la desconfianza y evitar errores de cálculo.
Guterres afirmó que décadas de acuerdos de control de armas nucleares desempeñaron un papel crucial en la prevención de catástrofes y la reducción de los arsenales nucleares mundiales.
“A lo largo de la Guerra Fría -que lideraron Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética- y después de ella, el control de las armas nucleares entre estos gobiernos ayudó a prevenir catástrofes, crearon estabilidad y evitaron errores de cálculo devastadores”, expresó Guterres.
Destacó que el colapso de ese sistema de restricción “llega en un momento especialmente peligroso, ya que las tensiones geopolíticas aumentan y el riesgo de uso de armas nucleares es el más alto en décadas”.
Según el medio digital estadounidense Axios, Moscú y Washington están cerca de cerrar un acuerdo -pendiente de luz verde por parte de los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin- para seguir observando las estipulaciones del tratado Star al menos durante los próximos seis meses.
Guterres dijo que “el mundo espera ahora que la Federación de Rusia y los Estados Unidos traduzcan las palabras en acciones”, y les instó a “volver a las negociaciones sin demora” y a acordar un marco nuclear que restablezca límites verificables, reduzca los riesgos y refuerce la seguridad mundial.
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