NACIONES UNIDAS – Un fuerte recorte en la financiación de la Cooperación Sur-Sur (CSS) ha desencadenado una enérgica protesta por parte del Grupo de los 77 (G77), integrado por 134 miembros y descrito como la mayor organización intergubernamental de países en desarrollo dentro de las Naciones Unidas.
La protesta ha sido reforzada por cuatro embajadores ante la ONU, dos de ellos expresidentes del G77: Colombia (1993) y Sudáfrica (2015), junto con Brasil e India.
Tradicionalmente, el G77 ha contado con el respaldo de China, la segunda economía más grande del mundo y miembro con derecho a veto del Consejo de Seguridad.
Una carta de protesta, dirigida a Alexander De Croo, administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que financia y supervisa la CSS, afirma que la cooperación Sur-Sur sigue siendo un pilar fundamental de la labor de las Naciones Unidas y reviste especial importancia para el Grupo de los 77 y China.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur (UNossc, en inglés), creada por la Asamblea General de las Naciones Unidas a iniciativa del G77, «desempeña un papel fundamental en el apoyo, la coordinación y la ejecución de iniciativas y proyectos de cooperación Sur-Sur y triangular en todo el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas, incluido el apoyo a la agenda de desarrollo de las Naciones Unidas».
«En este contexto, el G77 y China desean expresar su profunda preocupación por la importante reducción de los recursos que el PNUD propone asignar a la CCS en el Marco Estratégico 2026-2029», afirma la embajadora Laura Dupuy Lasserre, representante permanente de Uruguay ante las Naciones Unidas y actual presidenta del Grupo de los 77, en una carta dirigida al administrador del PNUD.
La magnitud de la reducción propuesta se describe como «sustancial y, de llevarse a cabo, limitaría gravemente la capacidad de la Oficina para cumplir eficazmente su mandato».
La reducción se estima en 46 % de los fondos asignados por el PNUD a la CSS en el marco estratégico propuesto para 2026-2029. En términos monetarios, la asignación propuesta asciende a 16,6 millones de dólares, frente a los 30,7 millones de dólares del marco estratégico 2022-2025. (La cantidad realmente desembolsada fue de aproximadamente 22 millones de dólares).
Es especialmente preocupante el posible impacto de estas reducciones de financiación en la capacidad de gestión y operativa de los fondos fiduciarios administrados por la CSS, incluido el Fondo Fiduciario Pérez-Guerrero para la Cooperación Sur-Sur (PGTF, en inglés) y otros mecanismos de financiación que proporcionan un apoyo fundamental a los países en desarrollo.
La Presidencia del G77 ha recibido una nota de protesta del Presidente del Comité de Expertos del PGTF en la que se transmite la preocupación de que esté en peligro su capacidad para seguir cumpliendo con sus operaciones habituales.
«La reducción de la capacidad institucional para gestionar estos fondos fiduciarios socavaría su eficacia y tendría consecuencias adversas para los países beneficiarios que dependen de estos instrumentos para promover sus prioridades de desarrollo», advierte la carta.
El Grupo de los 77 (y China) considera que el examen del Marco Estratégico propuesto requiere más aclaraciones antes de su aprobación y, por lo tanto, debe posponerse.
Además, el Grupo subraya la importancia de mantener la transparencia y el diálogo estructurado con los Estados Miembros.
«Cualquier propuesta que implique la reestructuración o reconfiguración de la UNOSSC debe someterse a examen y aprobación, en consonancia con el hecho de que la Oficina fue creada por una resolución de la Asamblea General y, por lo tanto, está bajo la autoridad de los Estados Miembros», específica.
Y añade: «A la luz de lo anterior, el Grupo de los 77 y China solicitan respetuosamente que el PNUD examine debidamente todas las opciones disponibles para aumentar sustancialmente la asignación de recursos a la CSS».
Según la carta, esta medida sería esencial para salvaguardar la aplicación efectiva del mandato de la Unossc, proteger la integridad y la funcionalidad de las operaciones del Fondo Fiduciario y evitar repercusiones negativas en los países en desarrollo.
Por su parte, la carta de los cuatro embajadores dice lo siguiente:
1. «La cooperación Sur-Sur sigue siendo un pilar fundamental de la labor de las Naciones Unidas y reviste especial importancia para los países en desarrollo. La Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur desempeña un papel fundamental en el apoyo, la coordinación y la ejecución de iniciativas de cooperación Sur-Sur en todo el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas, incluido el apoyo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
2. Por lo tanto, observamos con gran preocupación la drástica reducción (46 %) de los fondos asignados por el PNUD a la Unossc en el marco estratégico propuesto para 2026-2029: solo 16,6 millones de dólares, frente a los 30,7 millones asignados en el marco estratégico para 2022-2025, cuyo importe realmente desembolsado fue de aproximadamente 22 millones de dólares.
3. Si bien comprendemos plenamente las dificultades financieras actuales a las que se enfrenta el sistema de las Naciones Unidas en su conjunto, creemos que la asignación de fondos propuesta para la cooperación Sur-Sur impone pérdidas considerablemente superiores a la reducción media experimentada por los programas del PNUD. Además, dadas las dificultades actuales mencionadas, es aún más probable que, en 2026-2029, el desembolso real sea significativamente inferior a la asignación original.
4. En este caso, la Unossc se quedaría con una financiación muy modesta. No cabe duda de que los profundos recortes previstos en la financiación afectarán negativa y profundamente a la capacidad de la Oficina para seguir prestando su inestimable apoyo a los países en desarrollo, incluso en la gestión de fondos fiduciarios. A este respecto, la reducción de la capacidad de la Unossc para prestar un apoyo adecuado a los fondos fiduciarios sería perjudicial para los intereses de decenas de países en desarrollo.
5. A la luz de lo anterior, solicitamos amablemente que el PNUD considere sin demora todos los medios a su alcance para aumentar sustancialmente la asignación a la Unossc, lo que permitiría la ejecución eficaz del mandato de la Oficina y evitaría perjudicar a muchos países en desarrollo.
6. Una segunda preocupación se refiere al cambio propuesto de la Oficina hacia un enfoque más orientado a las políticas, lo que podría agravar el fuerte recorte de la financiación mencionado anteriormente. Si bien reconocemos plenamente la importancia de la orientación normativa, creemos firmemente que debe mantenerse un equilibrio adecuado entre las funciones normativas y programáticas en la UNOSSC, garantizando así que la orientación estratégica se sustente en una capacidad programática adecuada.
7. Confiamos en que estas consideraciones se tengan debidamente en cuenta, se actúe en consecuencia y se reflejen de manera inequívoca en la versión final del Marco Estratégico para 2026-202″9».


