NYERI, Kenia – Durante los últimos veinte años, Sarah Nyaga, una pequeña agricultora del condado de Embu, en el centro de Kenia, se ha dedicado al cultivo del café. Ella y la mayoría de los caficultores de Kenia, depende del mercado de exportación.
Más de 60 % del café de Kenia acaba en el mercado de la Unión Europea (UE), pero una nueva ley amenaza con alterar lo que ha sido una fuente de ingresos para miles de agricultores como Nyaga.
Con la aplicación efectiva del Reglamento de Deforestación de la Unión Europea (EUDR, en inglés), los pequeños caficultores de Kenia se enfrentan a una amenaza existencial.
El EUDR es una nueva ley adoptada por la Unión Europea para impedir la importación y venta de productos vinculados con la deforestación y la degradación forestal.
La norma sobre los productos libres de deforestación entró en vigor en junio de 2023, pero su aplicación práctica se ha ido postergando, hasta hacerse efectiva el último día de 2025 para grandes empresas y para 30 de junio de este año en el caso de pequeñas y micro empresas, así como cooperativas y pequeños productores.
El EUDR se centra en siete productos clave, entre los que se encuentran el ganado, el cacao, el café, el aceite de palma, la soja, la madera y el caucho.
Y aunque los pequeños agricultores como Nyaga disponen de seis meses adicionales para cumplir con el EUDR, muchos desconocen su existencia.
Se trata de agricultores de zonas rurales que en muchos casos carecen de acceso a Internet. Dependen de los medios de comunicación locales para informarse y muchos nunca han oído hablar del EUDR.
«Los funcionarios del gobierno y de las cooperativas a los que se ha encomendado la tarea de explicarlo han hecho muy poco», aseguró Nyaga.
Otro caficultor, Peter Maina, afirma: «El lenguaje de la EUDR es demasiado técnico para que lo entienda un agricultor analfabeto». Él es de Nyeri, un condado del centro del país, donde los condados son las divisiones equiparables a una provincia.
«Los únicos que parecen entender la EUDR son los funcionarios del Ministerio de Agricultura en Nairobi. Para el agricultor común, todo sigue igual, y muchos no comprenden las implicaciones de no cumplir con estas regulaciones», dijo Maina.
Retos tecnológicos
En todas las zonas cafetaleras de Kenia, los agricultores, las cooperativas y los exportadores de café temen perder el mercado de la UE por no cumplir con la política del EUDR.
Según George Watene, de la Plaforma Global de Café, el acceso insuficiente a las infraestructuras y al apoyo técnico es un obstáculo importante para el cumplimiento del EUDR por parte de muchos agricultores, y en particular caficultores.
«Los agricultores tienen un acceso limitado a los recursos esenciales de tecnología de la información y la comunicación (TIC), como una conexión a Internet fiable y herramientas digitales adecuadas, como los teléfonos inteligentes. Esto socava la capacidad de implementar sistemas de trazabilidad de manera eficaz», afirmó Watene.
Watene asegura que la mayoría de los calicultores se enfrentan a dificultades logísticas y técnicas derivadas del requisito de realizar un mapeo geolocalizado detallado, en particular un mapeo poligonal.
«Este requisito es difícil de cumplir no solo para los pequeños agricultores, sino también para las cooperativas y las fincas que pueden carecer de los recursos y las capacidades técnicas necesarios», afirmó.
Los exportadores de café deben presentar una declaración de diligencia debida en la que certifiquen que su producto no contribuye a la deforestación, lo que significa que los agricultores deben proporcionar algunos datos personales para ayudar a los comerciantes a completar esta declaración.
Algunos agricultores están preocupados por la seguridad de sus datos.
El EUDR exige a los agricultores que proporcionen las coordenadas GPS exactas de sus fincas de café y de otros productos. Esto permite a los reguladores de la UE comprobar las imágenes satelitales y determinar si se ha producido deforestación o degradación del suelo.
«Compartir datos es esencial para cumplir con el EUDR y mantener el acceso al mercado de la UE, pero los datos deben recopilarse y utilizarse de forma responsable, con salvaguardias para evitar el uso indebido y proteger los derechos de los agricultores», afirmó Watene.
Riesgo de pérdida de ingresos
Bruno Linyuri, director general de la Autoridad de Agricultura y Alimentación de Kenia, afirma que, hasta ahora, solo 30 % de las fincas cafetaleras nacionales han sido cartografiadas en 16 de las 33 regiones cafetaleras de Kenia.
Esto significa que solo 32 688 hectáreas de las 109 384 hectáreas de plantaciones de cafetos cumplen la nueva norma del EUDR.
Felix Mutwiri, director de la Dirección de Café de Kenia, dijo a IPS que se había creado un equipo interinstitucional para garantizar el cumplimiento de la normativa.
Afirmó que Kenia está muy interesada en seguir siendo uno de los principales exportadores de café al mercado de la UE.
«El gobierno ya ha desarrollado un concepto para aplicar la normativa. Para ayudar a los agricultores a cumplirla, hemos puesto en marcha campañas de cartografía de geolocalización y formación sobre los requisitos del EUDR para los pequeños agricultores», afirmó Mutwiri.
Los pequeños agricultores producen aproximadamente 70 % del café de Kenia. Se estima que hay 800 000 pequeños productores de café y más de 2500 fincas cafetaleras que operan bajo unas 500 cooperativas.
Con aproximadamente 1,5 millones de empleados locales, el sector cafetalero de Kenia constituye 30 % de la mano de obra agrícola. Se prevé que el mercado cafetero keniano alcance los 2400 millones de dólares en 2033.
Kenia podría perder aproximadamente el equivalente a 695 millones de dólares en ingresos por exportaciones en cinco años por el incumplimiento del EUDR.
Según Linyuri, la UE compra 60 % de las exportaciones de café de Kenia.
En 2024, Kenia exportó 53 519 toneladas de café con un valor estimado del equivalente a 296,8 millones de dólares. En 2025, la producción de café del país aumentó 13 %, hasta alcanzar las 850 000 sacas (51 000 toneladas), y las exportaciones aumentaron 10 %, hasta alcanzar las 840 000 sacas (50 400 toneladas).
Linyuri afirma que el EUDR no solo se refiere al café y otros productos, sino también a la protección del medioambiente.
«Tenemos un problema con la tala de bosques para plantar cafetos y otros cultivos, y esta política nos ayudará a abordarlo», dijo Linyuri.
Añadió: «Si seguimos destruyendo el medioambiente con la deforestación, llegará un momento en que los agricultores no tendrán dónde cultivar porque nuestra tierra se convertirá en un desierto».
A su juicio, el EUDR ha llegado «para ayudarnos a dignificar la agricultura y proteger nuestro medio ambiente».
T: MF / ED: EG


