Un desminador se prepara para la destrucción de una munición sin explotar en una aldea del sur del Líbano. Aunque las minas antipersona son empleadas con fines militares por países y fuerzas insurgentes enzarzadas en conflictos, 90 por ciento de sus víctimas siguen siendo civiles que mueren o resultan heridos al explotar esos artificios. Imagen: Rashad Siblini / DCA
