Niños sentados entre los escombros de casas destruidas por los bombardeos en Jabalia, norte de Gaza. El impacto de dos años de guerra entre Israel y la milicia palestina Hamas ha dejado a la mayoría de los niños con una agresividad que se manifiesta en conductas como agresiones a los más pequeños, trastornos del sueño y rechazo a estudiar. Imagen: ONU
