Una central azucarera cerca de Ribeirão Preto, una capital de la caña, que produce azúcar orgánico. Ese tipo de industria, tradicional en Brasil, puede aumentar su producción de etanol a partir del bagazo, que hoy se usa como leña, fuente de calor y electricidad, que puede elevar mucho su valor agregado para el etanol de segunda generación. Imagen: Mario Osava / IPS
