El ascenso de los hiperricos y la caída de los pobres del mundo, según Oxfam

Mujeres en Nigeria recolectan cupones de alimentos como parte de un programa para ayudar a las familias que sufren los impactos de la covid-19. Foto: Damilola Onafuwa / PMA

NACIONES UNIDAS –  Michael Bloomberg, quien fue alcalde de Nueva York entre 2002 y 2013 y es un filántropo milmillonario, dijo en una ocasión que, cuando muera, habría donado toda su riqueza a la caridad, de modo que el cheque a la funeraria será devuelto por falta de fondos en su cuenta bancaria.

Suena altruista, aunque el número de multimillonarios siga aumentando mientras los más pobres del mundo se multiplican.

El nuevo informe de Oxfam Internacional, titulado «Beneficiarse de sufrimiento» y publicado este lunes 23 de mayo, muestra que 573 personas se convirtieron en nuevos milmillonarios durante los dos años y medio de la pandemia de covid, mientras que los pobres del mundo siguieron aumentando.

“Esperamos que este año 263 millones de personas más caigan en la pobreza extrema, a un ritmo de un millón de personas cada 33 horas», afirma Oxfam.

La riqueza de los milmillonarios ha aumentado más en los primeros 24 meses de covid que en 23 años juntos. La riqueza total de esos milmillonarios del mundo equivale ahora a 13,9 % del producto interno bruto (PIB) mundial. Según el estudio, esta cifra se ha triplicado desde el año 2000, cuando significaba 4,4 %.

Preguntada por los gestos filantrópicos, Gabriela Bucher, directora ejecutiva de Oxfam Internacional, dijo a IPS que hay que felicitar a los ricos que utilizan su dinero para ayudar a los demás.

“Pero las donaciones caritativas no sustituyen a las personas y empresas ricas que pagan su cuota de impuestos o que garantizan que sus trabajadores reciban un salario decente. Y no justifica que utilicen su poder y sus conexiones para ejercer presión para obtener ventajas injustas sobre los demás», declaró.

La nueva investigación de Oxfam también revela que las empresas de los sectores energético, alimentario y farmacéutico -donde los monopolios son especialmente habituales- están registrando beneficios récord, a pesar de que los salarios apenas se han movido y los trabajadores luchan contra unos precios que llevan décadas de retraso en el marco de la covid-19.

Las fortunas de los milmillonarios de la alimentación y la energía han aumentado en 453 000 millones de dólares en los últimos dos años, lo que equivale a 1000 millones de dólares cada dos días, según los nuevos datos de Oxfam.

Cinco de las mayores empresas transnacionales de hidrocarburos (BP, Shell, Total Energies, Exxon y Chevron) obtienen en conjunto 2600 dólares de beneficio cada segundo, y ya hay 62 nuevos multimillonarios de la alimentación.

En la actualidad, la población mundial ronda los 7800 millones de habitantes y, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de 736 millones de personas viven por debajo del umbral internacional de pobreza.

Según un informe del Banco Mundial del año pasado, la pobreza extrema aumentará por primera vez en más de dos décadas, y se espera que el impacto de la propagación del virus empuje a 115 millones de personas más a la pobreza, mientras que la pandemia se suma a las fuerzas de los conflictos y el cambio climático, que ya han frenado la reducción de la pobreza.

Para 2021, hasta 150 millones de personas más podrían haber pasado a vivir en la pobreza extrema.

Yasmeen Hassan, directora ejecutiva mundial de Equality Now (Igualdad Ya), dijo a IPS que el nuevo informe de Oxfam demuestra las fallas sistémicas en la naturaleza discriminatoria de las economías de los países y subraya la necesidad urgente de reestructurar los sistemas financieros para que beneficien a 99 %, no a 1 %.

“Como ocurre con cualquier crisis, Igualdad Ya preveía que el género influiría en la forma en que las personas y las comunidades experimentan la pandemia, pero incluso nosotros nos sorprendimos de la forma excepcional e intensa en que se han exacerbado las desigualdades preexistentes y la discriminación por razón de sexo», afirmó.

Mientras los multimillonarios -la gran mayoría de los cuales son hombres- siguen amasando enormes sumas de riqueza, las mujeres de todo el mundo siguen atrapadas en la pobreza. Las élites ricas se aprovechan del trabajo de las mujeres, que en gran parte está infravalorado, mal pagado y no compensado, señaló.

Las dificultades económicas y las respuestas políticas inadecuadas a la pandemia han erosionado muchos de los logros alcanzados con mucho esfuerzo en los últimos años para las mujeres y las niñas, dijo la máxima responsable de una organización que promueve la equidad de género en el mundo.

Desde el aumento de los matrimonios infantiles, la explotación sexual y la trata de personas, hasta la exigencia de sexo por parte de los caseros a las inquilinas que han perdido su trabajo, y las trabajadoras domésticas atrapadas en casa de empleadores abusivos, las mujeres y las niñas de todo el mundo han soportado el peso de la pandemia, declaró Hassan.

Oxfam-Davos

El estudio de Oxfam se ha dado a conocer coincidiendo con la apertura de la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM), que se celebra en la ciudad suiza de Davos, desde el domingo 22 y hasta el jueves 26, con la presencia de los ricos y los hiperricos del mundo.

El Foro de Davos, cuyo lema es “Trabajar Juntos para Recuperar la Confianza”, será el primer evento mundial de liderazgo en persona desde el estallido de la pandemia de covid, en marzo de 2020

“Los milmillonarios llegan a Davos para celebrar un increíble aumento de sus fortunas. La pandemia, y ahora las fuertes subidas de los precios de los alimentos y la energía, han sido, sencillamente, una bonanza para ellos. Mientras tanto, décadas de progreso en la lucha contra la pobreza extrema están en retroceso y millones de personas se enfrentan a aumentos imposibles del coste de la vida», dijo Bucher, de Oxfam.

Añadió que las fortunas de los multimillonarios no han aumentado porque ahora sean más inteligentes o trabajen más. En realidad, son los trabajadores los que trabajan más, por menos salario y en peores condiciones.

Los superricos, argumentó, han manipulado el sistema con impunidad durante décadas y ahora están cosechando los beneficios. Se han apoderado de una cantidad escandalosa de la riqueza mundial como resultado de la privatización y los monopolios, eliminando la regulación y los derechos de los trabajadores, y guardando su dinero en paraísos fiscales, todo ello con la complicidad de los gobiernos.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

“Mientras tanto, millones de personas se ven obligados a saltarse las comidas, apagar la calefacción, retrasare en el pago de las facturas y preguntarse qué pueden hacer para sobrevivir”, planteó Bucher.

Añadió: “En toda África Oriental, es probable que cada minuto muera una persona de hambre. Esta grotesca desigualdad está rompiendo los lazos que nos mantienen unidos como humanidad. Es divisiva, corrosiva y peligrosa. Es una desigualdad que literalmente mata”.

Hassan, de Igualdad Ya, explica que las mujeres tienen más probabilidades de estar empleadas de manera informal, con salarios bajos, y que esta situación de desventaja ha provocado que las mujeres pierdan sus puestos de trabajo, sobre todo en sectores a los que no se ha dado prioridad en los paquetes de ayuda del gobierno.

También es más probable que las mujeres sean las principales cuidadoras y muchas han tenido que absorber el aumento de las tareas no remuneradas durante el cierre de las escuelas y guarderías, destacó.

Hassan dijo que “como consecuencia, algunas mujeres se han visto obligadas a dejar sus empleos, ya que les resultaba imposible compaginar el trabajo a tiempo completo con el cuidado de los niños”.

“Esta pérdida de ingresos ha sido especialmente catastrófica para las mujeres en situación de pobreza y las ha hecho más vulnerables a una serie de violaciones de los derechos humanos”, detalló la activista internacional a favor de la igualdad.

A su juicio, los líderes mundiales deben abandonar la errada práctica de “dejar de perseguir agendas políticas que benefician a los ricos y perjudican a los pobres”.

“En su lugar, necesitamos urgentemente una respuesta comprometida y coordinada de los gobiernos y los responsables políticos para reducir la desigualdad y la pobreza, y hacer frente a la discriminación que frena a las mujeres y a las niñas mientras permite que los súper ricos se enriquezcan aún más», añadió.

El estudio de Oxfam también resalta que la pandemia ha creado 40 nuevos milmillonarios farmacéuticos.

Empresas farmacéuticas como Moderna y Pfizer obtienen 1000 dólares de beneficio cada segundo solo por su control monopólico de la vacuna covid-19, a pesar de que su desarrollo ha sido apoyado por miles de millones de dólares de inversiones públicas.

“Están cobrando a los gobiernos hasta 24 veces más que el coste potencial de la producción genérica. El 87 % de los habitantes de los países de bajos ingresos aún no han sido vacunados en su totalidad”, destacó la agencia humanitaria.

Bucher destacó que “los extremadamente ricos y poderosos se están beneficiando del dolor y el sufrimiento. Esto es inconcebible. Algunos se han enriquecido negando a miles de millones de personas el acceso a las vacunas, otros explotando el aumento de los precios de los alimentos y la energía. Están pagando enormes bonificaciones y dividendos mientras pagan los mínimos impuestos posibles”.

“Este aumento de la riqueza y el aumento de la pobreza son dos caras de la misma moneda, prueba de que nuestro sistema económico está funcionando exactamente como los ricos y poderosos lo diseñaron para hacerlo”, añadió la directora ejecutiva de Oxfam.

La organización internacional recomienda a los gobiernos que, urgentemente:

-Introducir impuestos únicos y solidarios sobre las ganancias inesperadas de los multimillonarios para financiar el apoyo a las personas que se enfrentan al aumento de los costes de los alimentos y la energía y a una recuperación justa y sostenible de la covid-19.

Argentina, por ejemplo, adoptó un impuesto especial único denominado «impuesto de los millonarios» y ahora está estudiando la posibilidad de introducir un impuesto extraordinario sobre los beneficios de la energía, así como un impuesto sobre los activos no declarados en el extranjero para pagar la deuda del FMI.

Los hiperricos han escondido casi 8 billones (millones de millones) de dólares en paraísos fiscales.

-Acabar con la especulación de la crisis introduciendo un impuesto temporal sobre el exceso de beneficios de 90 % para captar los beneficios inesperados de las grandes empresas en todos los sectores. Oxfam calculó que un impuesto de este tipo sobre solo 32 empresas transnacionales superrentables podría haber generado 104 000 millones de dólares de ingresos en 2020.

-Introducir impuestos permanentes sobre la riqueza para frenar la riqueza extrema y el poder de los monopolios, así como las enormes emisiones de carbono de los súper ricos.

Un impuesto anual sobre la riqueza de los millonarios, a partir de 2 %, y de 5 % para los multimillonarios, podría generar 2,52 billones de dólares al año, suficientes para sacar a 2300 millones de personas de la pobreza, fabricar suficientes vacunas para el mundo y ofrecer asistencia sanitaria y protección social universales a todos los que viven en países de ingresos bajos y medios.

T: MF / ED: EG

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