La batalla por Palestina y el día en que David mató a Goliat con una piedra

El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Gilat Erdan, muestra una gran piedra ante el Consejo de Seguridad que, alegó, fue lanzada por palestinos contra vehículos israelíes. Foto: ONU

NACIONES UNIDAS –  Cuando el embajador israelí Gilat Erdan hizo una inusual presentación ante el Consejo de Seguridad este mes mostrando una gran piedra, que según él, fue lanzada contra vehículos israelíes en los Territorios Ocupados, un reportero preguntó si los palestinos tendrían derecho a réplica… mostrando en la sala del Consejo de Seguridad una subametralladora Uzi o un bulldozer desplegado por las fuerzas armadas israelíes contra manifestaciones civiles.

Stéphane Dujarric, el portavoz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), dio una respuesta diplomáticamente cauta al periodista tras su pregunta tras la presentación de Erdan: “No voy a entrar en eso…, no me corresponde hablar”.

Durante un debate celebrado el 19 de enero, el embajador Erdan criticó duramente la «parcialidad del Consejo de Seguridad y, en particular, la absoluta indiferencia del Consejo hacia el terrorismo palestino mediante lanzamiento de piedras».

Para dejar claro que las piedras son armas que ponen en peligro la vida, el embajador Erdan presentó al Consejo una piedra para ilustrar lo que ocurre en las carreteras de Judea y Samaria y de Jerusalén, y preguntó a los participantes «cómo reaccionarían si se lanzara una piedra similar contra sus vehículos».

En 2021, aseguró, «los israelíes sufrieron 1775 ataques con piedras por parte de terroristas palestinos, además de miles de misiles, disparos, apuñalamientos y ataques con coches».

Pero, por razones obvias, no se mencionó el creciente número de cadáveres palestinos ni los ataques militares israelíes contra civiles.

Ian Williams, presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera en Nueva York, comentó a IPS que no tener sentido de la perspectiva es una ventaja en la carrera de cualquier representante israelí en la ONU.

“Pero Erdan parece haber olvidado la historia que reclama. El rey David derribó a Goliat con una piedra y Erdan invita a la comparación legítima entre los niños palestinos y el Goliat israelí, pobre e indefenso protegido solo por drones, misiles, aviones y tanques de los rapaces lanzadores de piedras”, afirmó.

Los embajadores israelíes llevan demasiado tiempo saliendo airosos de “esta ridícula postura”, apostilló.

“Es hora de que otros delegados pongan en evidencia sus pretensiones y los desafíen, o simplemente se burlen», afirmó Williams, expresidente de la Asociación de Corresponsales de la ONU (UNCA) y autor de “La ONU dijo: La verdadera historia de las Naciones Unidas en la paz y en la guerra”.

Stephen Zunes, profesor de política y estudios internacionales en la Universidad de San Francisco y coordinador del programa de Estudios sobre Medio Oriente en ese centro estadounidense, dijo a IPS que «no recuerdo que se hayan utilizado piedras en un debate (en el Consejo de Seguridad), aunque ciertamente se han utilizado accesorios antes».

Citó como ejemplo el frasco de ántrax del estadounidense secretario de Estado, Colin Powell, cuando se dirigió al Consejo de Seguridad en 2003 sobre información e inteligencia que a su juicio mostraba la posibilidad de armas de destrucción masiva en Iraq, lo que finalmente resultó ser falso.

“Lo que sí me parece interesante es que el periodista haya optado por resaltar el absurdo de que un representante de un gobierno -que participa en una ocupación beligerante extranjera que ha sido citada repetidamente por crímenes de guerra contra la población asediada- espere que se le tome en serio al afirmar que su represión está justificada por el miedo a las piedras», dijo Zunes, que es una autoridad en la política del Consejo de Seguridad y  ha escrito extensamente sobre el órgano político más poderoso de la ONU.

Ramzy Baroud, autor palestino y editor de The Palestine Chronicle, dijo a IPS que Erdan pretendía claramente distraer la atención de los horribles acontecimientos que se están produciendo en Sheikh Jarrah y en todo Jerusalén Oriental.

Recordó que la casa de la familia Salhiya fue demolida el 19 de enero, dejando a 15 personas, la mayoría niños, sin hogar. Unos días antes, se produjo un suceso desgarrador, cuando los miembros de la familia Salhiya amenazaron con prenderse fuego mientras agonizaban por la inminente pérdida de su hogar familiar.

“Estos acontecimientos están siendo observados de cerca, primero por los palestinos, pero también por gente de todo el mundo. Si el impulso de la destrucción israelí continúa, es posible que asistamos a otro levantamiento popular. El espectáculo de Erdan en la ONU el miércoles es un acto desesperado de propaganda preventiva para evitar que los miembros de la comunidad internacional critiquen a Israel», señaló.

Además, a su juicio, “criticar las armas palestinas, por primitivas o destructivas que sean, implica a Israel en una conversación engañosa que crea una equivalencia moral entre el ocupante y el ocupado, el colonialista y el colonizado”.

Si los palestinos utilizan una piedra, una pistola o un puño cerrado para resistir y defenderse, argumentó Baroud, su resistencia es moral y legalmente justificable. Israel, en cambio, como todos los demás ocupantes militares y colonialistas, no tiene ningún argumento moral ni jurídico para justificar su opresión de los palestinos, la destrucción de sus hogares y el asesinato de sus hijos.

“A juzgar por la creciente solidaridad con los palestinos en todos los frentes, está claro que la lamentable exhibición de Erdan es otro ejercicio de inutilidad política”, declaró.

Mientras tanto, la abrumadora potencia de fuego israelí que sigue desatándose contra los grupos militantes palestinos en la larga batalla de los Territorios Ocupados recuerda quizás a la guerra de independencia de Argelia (1954-1962), cuando Francia, la potencia colonial, utilizó su fuerza militar enormemente superior para contraatacar a los insurgentes con brutal ferocidad.

Mientras que a Francia se le acusó de utilizar su fuerza aérea para lanzar napalm a los civiles en el campo, a los argelinos se les acusó de utilizar bombas artesanales escondidas en los bolsos de las mujeres y dejadas subrepticiamente en cafés, restaurantes y lugares públicos frecuentados por los ciudadanos franceses que vivían en el territorio ocupado.

En una de las escenas memorables del clásico cinematográfico de 1967 «La batalla de Argel», que recreaba la guerra de independencia de Argelia contra Francia, un líder del Frente de Liberación Nacional (FLN), Ben M’Hidi, esposado, es llevado ante un grupo de periodistas franceses muy partidistas de París para ser interrogado.

Uno de los periodistas le pregunta a M’Hidi: «¿No cree que es un poco cobarde utilizar bolsos y cestas de mujer para transportar artefactos explosivos que matan a tantos inocentes (en cafés y clubes nocturnos)?”

El insurgente argelino responde con la misma franqueza: «¿Y no te parece aún más cobarde lanzar bombas de napalm sobre pueblos desarmados con un número de víctimas inocentes mil veces mayor?»

«Por supuesto, si tuviéramos vuestros aviones de combate, sería mucho más fácil para nosotros», añadió. «Dadnos vuestros bombarderos y podréis tener nuestros bolsos y cestas», remató.

Al igual que los insurgentes argelinos, los militantes palestinos no estaban luchando en un campo de batalla equilibrado, ya que el ejército israelí sigue desatando su enorme potencia de fuego sobre una población prácticamente indefensa en los Territorios Ocupados.

Por lo que se ve, no se está ante un campo de batalla equilibrado, sino un campo de exterminio desigual.

«Tal vez sería interesante ver los papeles invertidos: los palestinos con aviones de combate y carros de combate estadounidenses y los israelíes con cohetes caseros», dijo un diplomático árabe que pidió no ser identificado, haciendo un paralelismo con la insurgencia argelina.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

Además de los aviones de combate F-16, los israelíes también utilizaron una amplia gama de armamento estadounidense, como helicópteros Apache, carros de combate M60, vehículos blindados de transporte de personal y artillería pesada. La prodigiosa fuerza militar de Israel y su estabilidad económica se atribuyen en gran medida a la ayuda ilimitada de Estados Unidos y al apoyo político de los políticos estadounidenses.

En una declaración publicada el 21 de enero, el Instituto para el Conocimiento de Medio Oriente (IMEU, en inglés) afirmó que las noticias en la Jerusalén Oriental ocupada se están intensificando rápidamente después de que la policía israelí demoliera la casa de una familia palestina en Sheikh Jarrah el 18 de enero alrededor de las 3 de la madrugada, hora local.

Además de demoler la casa de la familia Salhiya, la policía israelí detuvo y golpeó a varios miembros de la familia, incluida una niña de 9 años. Israel incluso ha prohibido a la familia regresar al barrio durante 30 días.

Varios miembros del Congreso estadounidense se han pronunciado contra la demolición de viviendas en Sheikh Jarrah. La congresista Marie Newman tuiteó: «15 palestinos se quedaron sin hogar después de que la policía israelí los desalojara en medio de la noche y demoliera sus casas en Sheikh Jarrah. Este es uno de los más de 1000 desalojos o demoliciones en la zona desde 2016. Esto debe terminar”.

La congresista Alexandria Ocasio Cortez también expresó su consternación por los continuos abusos de los derechos humanos por parte de Israel, incluido el reciente asesinato del ciudadano palestino estadounidense de 80 años Omar Abdalmajeed Assad, que fue detenido arbitrariamente, golpeado y, según un testigo presencial, dejado sin respuesta por soldados israelíes mientras se dirigía a su casa en la Cisjordania ocupada.

T: MF / ED: EG

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